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Reportaje

Más de 150 intervenciones al día, un centenar de voluntarios, activo las 24 horas... Así funciona el hospital que cuida de la Feria de Córdoba

Cruz Roja cuenta con una caseta que funciona las 24 horas y en la que se realizan más de 150 intervenciones diarias de todo tipo y en la que trabajan alrededor de 40 personas a la vez en un dispositivo perfectamente engrasado

Nerea Casas, coordinadora del hospital de campaña en El Arenal

Víctor Castro

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Adrián Ramírez

Adrián Ramírez

Córdoba

Más de 150 intervenciones diarias, unas 40 personas trabajando a la vez, un tiempo de respuesta mínimo y capacidad para atender a más de 50 pacientes de forma simultánea, además de servicio operativo las 24 horas. El puesto de Cruz Roja en la Feria de Córdoba funciona como un engranaje milimetrado y vela por el bienestar de los asistentes en una semana que, ante todo, debería ser de disfrute.

Nerea Casas coordina un dispositivo en el que, subraya, «el 99% son voluntarios». El puesto cuenta con una primera zona de triaje; un box para pacientes críticos; espacios específicos para traumatología y problemas respiratorios; cinco boxes polivalentes para curas básicas; un box pediátrico, y un centro de operaciones que actúa como cerebro del dispositivo. En los momentos punta, trabajan en torno a 40 profesionales de manera simultánea entre médicos, enfermeros, técnicos de emergencias sanitarias y otros perfiles, dentro de una plantilla total que roza el centenar a lo largo de toda la semana.

Nerea Casas señala el mapa de la Feria.

Nerea Casas señala el mapa de la Feria. / Víctor Castro

Coordinación y rapidez de actuación

La coordinación, explica Casas, se activa desde que entra una llamada del 061. Entonces se pone en marcha un «triángulo de gestión», se registran los datos esenciales, se valora la gravedad y se decide la respuesta. En ese momento, si hay mucho trabajo, suena una sirena y, por megafonía, se difunden los datos clave y el personal a movilizar. En el puesto de control, además, manejan un mapa detallado del recinto, con el carril reservado para ambulancias, los postes de referencia y pequeñas “pistas” para agilizar la localización, como los nombres por los que se conocen popularmente algunas casetas. «Si hay mucha gente, nos coordinamos con la Policía Local para que nos abran paso», añade. En condiciones favorables, cruzar de un extremo a otro del Arenal puede llevar «un minuto y medio si no hay gente».

En cuanto al tipo de incidencias, la coordinadora observa que la Feria «cada vez se está masificando más» y sitúa miércoles y jueves como los días más exigentes. También influye el auge del tardeo: «Cada vez el lío empieza antes». En su experiencia, hay dos franjas especialmente intensas, de 15.30 a 20.00 horas y, de madrugada, entre la 1.00 y las 3.00.

Dos voluntarias de Cruz Roja ajustan el equipo de soporte vital avanzado en la caseta.

Dos voluntarias de Cruz Roja ajustan el equipo de soporte vital avanzado en la caseta. / Víctor Castro

Más de 630 intervenciones en cuatro días

Solo en los cuatro primeros días se realizaron 630 intervenciones, de las que 200 implicaron salida del puesto y 20 derivaciones al Reina Sofía. La mayoría, eso sí, son casos leves: rozaduras, heridas por caídas o pequeñas contusiones. Pero siguen destacando las intoxicaciones y las alteraciones del nivel de consciencia, con una presencia importante también de golpes de calor. En picos de actividad, el dispositivo puede gestionar «hasta medio centenar de incidencias a la vez».

Otra particularidad es que el puesto mantiene la cobertura completa durante toda la Feria. «Empezamos a las 20.00 horas del viernes y acabamos a las 8.00 de la mañana del domingo», apunta Casas. Y destaca un matiz: por la mañana, «los trabajadores agradecen mucho que estemos» para atender incidencias en pleno montaje o en el inicio de la jornada, «porque en otras ferias estos puestos solo funcionan de tarde».

Casas remarca, por último, que el personal está «muy cualificado» y que los protocolos son fundamentales... además de «la paciencia», dice con una sonrisa. «Son días de disfrutar y a veces alguien puede venir un poco pasado y generar problemas. Para eso tenemos el botón del pánico con la Policía». Aun así, concluye con un balance claro: «En general, los cordobeses nos tratan muy bien y es una Feria muy buena». Que siga siendo así.

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