FERIA DE CÓRDOBA
Soy de Córdoba y te digo por qué la Feria de Córdoba es el plan que no puedes perderte este mayo
Del 23 al 30 de mayo, con encendido el viernes 22, la capital se traslada al recinto ferial de El Arenal para vivir ocho días de fiesta

Una cordobesa, en la portada de la Feria de Córdoba / A.J.González
Hay fiestas que se visitan, fiestas que se viven y fiestas que te atrapan. Y esa es la Feria de Córdoba, que se experimenta de una forma muy especial e idiosincrásicamente cordobesa con su portada majestuosa, sus farolillos, las sevillanas, ese calorcito de mayo que anticipa el verano, el olor a rebujito, coches de caballos, gente arreglada y esa frase que todo cordobés ha dicho alguna vez: “vamos un rato y nos volvemos pronto”. Ojo, que la frase tiene trampa: eso nunca pasa.
Del 23 al 31 de mayo, Córdoba celebra su Feria de Nuestra Señora de la Salud, aunque el pistoletazo emocional llegará antes en la noche del viernes 22 de mayo, cuando a las 22.00 horas, se proceda al encendido oficial del alumbrado. En ese momento, la portada y el recinto ferial se iluminan y entonces sí: Córdoba está de Feria.
Y si alguien todavía duda si ir o no ir, aquí va una confesión muy cordobesa: hay que ir sí o sí. Aunque sea una tarde, sea a dar una vuelta o no apetezca especialmente. ¿Los motivos? Son tanto objetivos como subjetivos, porque la Feria de Córdoba solo se entiende cuando estás dentro.
La portada: el primer “guau” de la noche
La Feria de Córdoba empieza de verdad cuando ves la portada encendida. Da igual cuántas veces hayas pasado por allí. Da igual si vas con prisas, con niños, con amigos o con la familia entera. Esa imagen de luces, color y gente entrando al recinto tiene un punto de película costumbrista, pero en versión cordobesa. Es el sitio de la foto inevitable y del primer vídeo para redes.

Víctor Castro
Porque la Feria de Córdoba es para todos
Una de las grandes razones para no perdérsela es que la Feria de Córdoba no entiende de un solo plan. Hay quien va de caseta en caseta, hay quien se queda en la zona de atracciones, hay quien pasea, mira, cena, se toma algo y vuelve a casa con el espíritu renovado, y los hay quienes entran de día y salen de noche –o madrugada- cuando apenas iban para unas horas.
La Feria sirve para ir con amigos, con pareja, con niños, con compañeros de trabajo o con ese familiar que viene de fuera y quiere “ver la Feria de verdad”. Y ahí Córdoba no falla: siempre hay ambiente, siempre hay una caseta que encaja y siempre hay alguien dispuesto a decir “una más y nos vamos”.

Flamencas en la fuente de la portada de la Feria. / A. J. GONZÁLEZ
El paseo de día tiene otro encanto
Quien piense que la Feria de Córdoba es solo de noche se está perdiendo media película. La Feria de día tiene una luz especial: vestidos de flamenca, caballos, familias, grupos que llegan temprano para comer, niños emocionados con las atracciones y ese ambiente más tranquilo que permite mirar la Feria con calma.
Es el mejor momento para quienes quieren disfrutar sin tanta aglomeración, para hacer fotos bonitas y para vivir una Feria más familiar.

Feria de día en El Arenal / Manuel Murillo
Las casetas: donde todo puede pasar
La caseta es el ecosistema natural de la Feria. Allí se come, se canta, se baila, se reencuentra una con media Córdoba y se descubre que siempre hay alguien que conoce a alguien que conoce a alguien de tu mesa.
En la Feria de Córdoba hay casetas para todos los gustos: más familiares, más jóvenes, más flamencas, más de sentarse a comer, más de bailar hasta que el cuerpo aguante. Lo importante es entrar sin demasiadas expectativas y dejarse llevar, pues la Feria premia la espontaneidad.

Ganas de fiesta y disfrute en El Arenal / A. J. González
La comida también es un motivo de peso
A la Feria no se va solo a beber y bailar. Se va también a comer. Y esto, en Córdoba, es cosa seria. Porque entre una caseta y otra siempre aparece la tentación: una ración, un plato para compartir, algo rápido antes de seguir, una cena improvisada que acaba siendo el mejor plan de la noche.
La Feria tiene ese punto gastronómico de “picamos algo” que termina en mesa completa. Eso sí, aquí también impera la reserva de mesa para no quedarte con las ganas de comer.

Buena comida, y buena bebida, en El Arenal / A. J. González
La calle del Infierno: para niños, adolescentes y adultos valientes
La zona de atracciones es otro mundo dentro de la Feria de Córdoba. Para los niños, es directamente el paraíso. Para los adolescentes, territorio de pandilla. Y para muchos adultos, una prueba de dignidad: porque una cosa es mirar la noria desde abajo y otra subirse después de cenar.
Luces, música, tómbolas, algodón dulce, churros, atracciones que giran demasiado y padres negociando “una última ficha”. La calle del Infierno forma parte del ritual feriante tanto como los farolillos o las casetas. Y quien ha ido de niño a la Feria sabe que hay recuerdos que huelen a algodón de azúcar y polvo de albero.

Día del niño en la Calle del infierno / Manuel Murillo
Porque Córdoba en Feria se pone especialmente guapa
Córdoba ya tiene belleza de sobra cualquier día del año, pero en Feria se transforma. La ciudad se arregla, la gente se arregla, las calles respiran fiesta y el Mayo Festivo termina de desplegar su poderío. Es una mezcla de tradición, estética y alegría popular que no necesita demasiada explicación.

El encendido del recinto ferial marca el inicio de la fiesta. / MANUEL MURILLO
El momento “solo vengo a dar una vuelta”
Todos los cordobeses conocen esta mentira piadosa. “Voy un rato”, “no me voy a liar”, “mañana trabajo”, “solo paso a saludar”. La Feria de Córdoba escucha esas frases y se ríe, porque siempre aparece alguien, siempre surge un plan mejor, siempre hay una caseta que “está al lado” y siempre termina pasando algo que justifica quedarse un poco más.
Es una fiesta con memoria
La Feria de Nuestra Señora de la Salud no es solo una cita de ocio. Es también una fiesta con historia, con identidad y con memoria sentimental para miles de cordobeses. Cada generación la ha vivido a su manera: con casetas familiares, con primeros bailes, con pandillas, con reencuentros, con niños que ahora son padres y vuelven a la Feria empujando ahora cochecitos de bebé.
Por eso, la Feria de Córdoba no implica solo de ir a una fiesta, se trata de volver a un lugar emocional. La Feria cambia, sí, pero conserva algo muy reconocible: esa sensación de que Córdoba se cita consigo misma al final de mayo.

Ambiente en un concierto de la Feria de Córdoba. / VÍCTOR CASTRO
¿Merece la pena ir a la Feria de Córdoba?
Rotundamente sí. Porque la Feria de Córdoba tiene luces, música, comida, baile, atracciones, tradición, ambiente y ese punto de caos amable que convierte una noche cualquiera en una historia.
No hace falta ser el más feriante del mundo, saberse sevillanas o tener el plan perfecto. Basta con cruzar la portada, mirar alrededor y dejar que Córdoba haga lo suyo. Porque cuando Córdoba se va de Feria, la ciudad entera cambia de ritmo. Y eso, al menos, hay que vivirlo una vez.
Consejos de cordobesa para sobrevivir y disfrutar
- Ve con calzado cómodo, aunque quieras ir impecable. La Feria es preciosa, pero también se anda, y mucho.
- No lo dejes todo para la noche del sábado si puedes elegir otro momento. Ir entre semana o de día puede ser una experiencia mucho más amable.
- Queda en un punto claro. En Feria, “nos vemos allí” es una fantasía peligrosa.
- Bebe agua, aunque suene poco festivo. Mayo en Córdoba no perdona.
- Y, sobre todo, no intentes controlarlo todo. La Feria se disfruta mejor con margen para la sorpresa.
- Ya hay fecha y hora para el encendido del alumbrado de la Feria de Córdoba 2026
- Sin reguetón en la Feria de Córdoba: las casetas tendrán vetado el uso de toda música no tradicional a ciertas horas
- Córdoba alumbra la Feria de Mayo de la mano de los que ayudaron a salvar vidas en el accidente de Adamuz
- Conciertos y música en directo: estos son los grupos que actuarán en las casetas de la Feria de Córdoba 2026
- Una mujer y un hombre, presuntas víctimas de la sumisión química y de la agresión sexual en la Feria de Córdoba
- La Policía interviene en sendos accidentes en la Barca Vikinga y en una caseta durante el primer sábado de la Feria de Córdoba
- La Feria de Córdoba recupera el pulso más tradicional de El Arenal en un domingo familiar
- ¡Te voy a matar!': un violento altercado de madrugada en una hamburguesería de la Feria de Córdoba deja un herido leve