A veces, las cosas más sencillas son las que lo complican todo. Ayer, por ejemplo, en el congreso del PSOE, nadie cayó en que para votar hacen falta papeletas y no fue hasta media mañana cuando, viendo que no había fotocopiadora a mano donde se celebraba el encuentro, hubo que mandar a dos militantes a la sede para fabricarlas. Las cosas del directo son así. También en política.