Relacionado desde la adolescencia con el mundo de la electricidad, sus primeros trabajos los desarrolló como aprendiz en el Taller de la Viuda, significativa empresa industrial-metgalúrgica en el Fernán Núñez de la posguerra. La mili lo llevó hasta la Agrupación de Automóviles de Barcelona, en cuyos patios Diego Ariza Osuna posa como motorista del Ejército sobre una Sunda de dos cilindros en horizontal.