La falta de comunicación, la soledad y los desequilibrios emocionales hacen que muchas personas se encuentren en situaciones críticas a las que no hallan una salida. Por ello, se creó en España hace 38 años el teléfono de la esperanza, un servicio cualificado y gratuito, durante las 24 horas al día y los 365 días del año, del cual se presentó ayer su proyecto de implantación en Córdoba.

Actualmente el teléfono de la esperanza cuenta con 24 centros en España y se ha internacionalizado a otros 6 países latinoamericanos, así como a Reino Unido y a Suiza. Todo ello para ofrecer un medio de ayuda emocional que apoye a personas en momentos críticos y les permita así superar sus problemas.

Según el presidente de la Plataforma Andaluza del Voluntariado y voluntario del teléfono de la esperanza en Sevilla, Manuel García Carretero, quien presentó ayer este nuevo servicio en Córdoba, "las personas que más requieren esta atención son los de 30 a 50 años de edad y los mayores de 65. A ellos se les atiende y se les acompaña, pero sobre todo se les escucha y gracias a la preservación de su anonimato se sienten más protegidos y les es más fácil transmitir sus problemas".

Este proyecto no sería posible sin la colaboración de los voluntarios (médicos, abogados, psicólogos,...), los cuales ofrecen asesoramiento e intervención profesional.