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Movimiento de los indignados

Del paro a la vivienda: los datos del malestar ciudadano 15 años después del 15-M

El crecimiento económico mejora los datos de desempleo, hasta su segunda mejor desde 2007, mientras la cuestión de la vivienda se sitúa como la principal preocupación

El 45% de los españoles señalan hoy a los políticos como uno de los principales problemas del país, 13 puntos más que hace tres lustros

Miles de maniestantes en las acampadas que tomaron la Puerta del Sol de Madrid como epicentro del 15-M.

Miles de maniestantes en las acampadas que tomaron la Puerta del Sol de Madrid como epicentro del 15-M. / Ángel Díaz / EFE

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Madrid

"Si no nos dejáis soñar, no os dejaremos dormir", rezaba una de las cientos de pancartas que se podían ver en la Puerta del Sol de Madrid en mayo de 2011. Aquel aviso, dirigido a la clase política, condensaba el descontento de la sociedad española que se congregó en torno al movimiento del 15-M. Sin embargo, las movilizaciones de indignados que tomaron las plazas de España no surgieron por generación espontánea. El caldo de cultivo había sido la crisis económica de 2008, que dejó una tasa de paro que superaba el 20% -en los jóvenes, esta cifra se duplicaba- y recortes en servicios sociales. 15 años después, las cifras del malestar ciudadano han cambiado. Ahora la principal preocupación de los españoles es el acceso a la vivienda.

A una semana de las elecciones municipales y autonómicas de 2011, 'Democracia Real Ya' convocó movilizaciones por todo el Estado. Dos días después, la Puerta del Sol se convirtió en el kilómetro 0 del movimiento 15-M. Miles de ciudadanos acamparon en el epicentro de Madrid. Entre ellos, algunos llevaban una camiseta amarilla en la que se podía leer "Juventud sin futuro. Sin casa. Sin curro. Sin pensiones. Sin miedo". El lema, en parte, podría estar aún vigente. No obstante, el panorama ha cambiado mucho.

Una pegatina con el lema de 'Juventud sin futuro' en la acampada en la Puerta del Sol de Madrid en mayo de 2011.

Una pegatina con el lema de 'Juventud sin futuro' en la acampada en la Puerta del Sol de Madrid en mayo de 2011. / José Luis Roca

Pocos días antes de aquella movilización, de la que después nacería Podemos como actor político, el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) publicó su barómetro mensual. La encuesta marcaba un récord nunca más superado: el 84,1% de la población situaba el paro como uno de los tres principales problemas de España. El 66% lo ponía, además, en primera posición; y el 45,5% lo consideraba el problema que más le afectaba personalmente.

La preocupación era lógica. En apenas cuatro años, el paro había subido de un 8,2% en 2007 -el dato más bajo de toda la serie histórica- al 21,4% en 2011. Y aún faltaría por llegar el 26,1% que se alcanzó en 2013. Además, las cifras eran aún más sangrantes en las franjas más jóvenes, escalando hasta el 46,2% de los ciudadanos de entre 25 y 34 años. Aquellos datos quedan ahora muy lejanos. El Instituto Nacional de Estadística situó el paro en un 10,5% a finales de 2025, el dato más cercano al de 2007.

"Sin casa"

Aquel "sin casa" que figuraba también entre las denuncias de los manifestantes tenía un carácter más profético. En mayo de 2011, quizá por la compleja situación laboral que imperaba en España, tan solo un 4% situaba la vivienda como uno de los principales problemas del país. 15 años después se ha convertido en la mayor preocupación de los españoles y un 41,3% considera que es uno de los tres asuntos más problemáticos en el Estado. Por contra, el paro inquieta ahora al 14,3%. La prueba es que las últimas grandes manifestaciones han reunido a miles de personas que, con sus llaves en las manos, han puesto sonido a su malestar.

Según la serie de valor tasado del Ministerio de Vivienda, el precio medio de la vivienda libre pasó de unos 1.701,8 €/m² en el cuarto trimestre de 2011 a 2.230 €/m² en el cuarto trimestre de 2025, lo que supone una subida nominal de aproximadamente el 31%. En términos prácticos, una vivienda de 90 m² habría pasado de valer unos 153.000 euros a unos 201.000 euros. En el caso de los alquileres, el incremento es aún mayor. Según el portal inmobiliario Idealista, en 2011 el precio del metro cuadrado de alquiler rondaba en ciudades como Madrid o Barcelona los 12,5 euros, mientras que a comienzo de 2026 superaba los 23 euros.

El descontento político

El descontento ciudadano con la vivienda contrasta con el resto de indicadores positivos: el PIB per cápita ha pasado de 23.271 euros en 2011 a 34.221 en 2026; el consumo de los hogares crece actualmente un 3,3%, cuando hace 15 años caía un 2,5%; y pese al incremento del coste de la vida, los hogares alcanzan ahora una tasa de ahorro del 12%, 1,4 puntos más que en 2011. Ante estos datos, tres de cada cinco españoles consideran que su situación económica es buena, cuando a las puertas del 15-M el 50% la tildaba de 'regular'.

Lo que no ha mejorado es la percepción que los ciudadanos tienen de los políticos. Si aquellas acampadas exigían "transparencia" a la clase política y coreaban aquello de 'no hay pan para tanto chorizo', ahora el grito es la desafección política. En el último barómetro del CIS, el 45,6% señala al Gobierno, a los partidos políticos, al mal comportamiento de los políticos o a la corrupción como uno de los principales problemas. Hace 15 años solo era el 32,5%. Y es que hay cosas que en cinco lustros no cambian.

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