Elecciones Castilla y León
Vox asienta su crecimiento y su estructura en la región más grande de España
A la espera del veredicto de las urnas, la candidatura de Carlos Pollán podría consolidar su posición, tras una legislatura con Vox en el gobierno autonómico

Abascal, durante su declaración a medios en Treviño. / VOX
El túnel de Guadarrama, situado en la Autopista del Noroeste e inaugurado por el dictador Francisco Franco en 1963, muy cerca del Valle de Cuelgamuros, comunica las vertientes sur y norte del Sistema Central, atravesando la sierra del mismo nombre entre esa localidad y Segovia. Cuando un madrileño se adentra en coche en él, y tras recorrer sus tres kilómetros de extensión, aparece en Segovia, y por lo tanto ya en Castilla y León. Hace una década, en el apogeo de la llamada 'nueva política' que encarnaron dos formaciones, Podemos y Ciudadanos, cuando uno se adentraba en la infraestructura aún en la Comunidad de Madrid estaba en una España donde esos dos partidos, liderados entonces por unos flamantes Pablo Iglesias y Albert Rivera, mantenían una gran pujanza, y cuando salía del túnel y apagaba las luces del coche entraba en otro país sensiblemente distinto, donde los morados y los naranjas, como se les empezaba a conocer, veían enormemente mermado su apoyo.
Números cantan: en las elecciones autonómicas de 2015 Podemos obtuvo el 18% de los votos en Madrid (Izquierda Unida se quedó fuera de la Asamblea de Vallecas, pero arañando un 4% de los sufragios) y un 12% en Castilla y León. Cuatro años después, en 2019, Ciudadanos obtuvo casi un 20% en Madrid, lo que le valió entrar en coalición en el primer Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, mientras que en Castilla y León no pudo llegar al 15%, y eso que el centrista Francisco Igea logró igualmente gobernar en coalición con el PP de Alfonso Fernández Mañueco, que llegó así por primera vez a la Presidencia de la Junta.
Ahora, cuando Vox inopinadamente ha recogido la antorcha de esa 'nueva política', convirtiéndose en el partido nuevo con mayor apoyo electoral (tercera fuerza en el Congreso de los Diputados) la prueba del túnel de Guadarrama casi se invierte en el caso de la extrema derecha. Los de Santiago Abascal obtuvieron ya un gran resultado en las autonómicas de Castilla y León de hace cuatro años, con un 17% de los apoyos que permitió a Juan García-Gallardo (hoy fuera de la política y en el grupo creciente de críticos con la dirección) convertirse en el vicepresidente de la Junta, y las encuestas apuntan a que este domingo podría mantener o mejorar ese resultado. Al sur del túnel de Guadarrama, en cambio, Vox ha sufrido incluso más electoralmente, quedando por debajo del 10% del voto en las autonómicas madrileñas de 2021 y 2023, si bien el fenómeno Ayuso puede explicar en parte esos resultados.
Abascal en Treviño
Vox ha asentado, por tanto, su crecimiento electoral y su estructura (donde siempre se prima las direcciones provinciales por encima de la autonómica) en la región más grande de España, y de la Unión Europea (UE). Una comunidad, en cambio, enormemente despoblada y envejecida, donde apenas reside el 4% de los españoles, lo que dibuja una realidad sociológica muy distinta a la de las comunidades ricas del país y a la de los grandes centro urbanos. Abascal, que el mes que viene cumplirá cincuenta años, es un español de origen rural, lo que quizás le permite entender esa realidad y operar políticamente en ella. Aunque le "nacieron" en 1976 en Bilbao, como suele comentar distendido, su origen está en la localidad alavesa de Amurrio, precisamente muy cerca de la frontera con Burgos, a la que se acercaba ya de joven en sus paseos por la montaña, una de sus aficiones favoritas que cultivó en su patria chica.
Precisamente en esta última semana de campaña recaló en la localidad burgalesa de Treviño, donde como suele ocurrir cuando hace campaña en el País Vasco fue recibido con pitos y abucheos de los simpatizantes de la izquierda abertzale, que reclaman la integración en Euskadi de ese enclave burgalés en Álava.
A la espera del veredicto definitivo de las urnas este domingo, la candidatura que encabeza el hasta ahora presidente de las Cortes, Carlos Pollán, al que incluso la izquierda ve como un buen candidato para los intereses de su formación, podría, en el peor de los casos, consolidar su posición, y eso después de una legislatura en la que hasta la mitad de la misma Vox estuvo en el gobierno autonómico, antes de que Abascal decidiese unilateralmente en el verano de 2024 romper todas las coaliciones con el PP. Aunque nadie descarta que pueda mejorar su resultado de hace cuatro años, como vaticina, por ejemplo, la última encuesta de Gesop publicada por EL PERIÓDICO.
Suscríbete para seguir leyendo
- Dónde comer cerca de las Sierras Subbéticas: estos son los cinco restaurantes mejor valorados en TripAdvisor
- El aviso amarillo deja más barro que agua en Córdoba, aunque la Aemet mantiene la probabilidad de nuevas precipitaciones
- Iván Ania, tras la victoria ante el Zaragoza: 'Viendo la clasificación, la salvación está conseguida
- Un hotel, dos residencias y zona comercial, el moderno diseño de una parcela libre junto al hospital Reina Sofía de Córdoba
- Una rotonda en proyecto y unos jardines exteriores completarán el centro comercial de Palma del Río
- Académicos y autoridades se reúnen en Lucena para recordar la Batalla de Martín González y su impacto histórico
- La agenda para seguir un Rally Sierra Morena con una participación histórica
- Feria taurina de Córdoba 2026: Lances de Futuro programa un ciclo más amplio pero sin Morante ni Roca Rey