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ACUERDOS

Aznar y Mayor Oreja discrepan sobre si el PP tiene que gobernar con Vox

El expresidente pide un Ejecutivo de Feijóo en solitario mientras el que fue su ministro aboga porque "la mayoría natural de PP y Vox se traduzca en un gobierno"

José María Aznar.

José María Aznar.

Madrid

El ex presidente del Gobierno, José María Aznar, presentó este miércoles en Madrid el último libro del que fue su ministro del Interior entre 1996 y 2001, Jaime Mayor Oreja, en un acto organizado por la Fundación Neox, que preside el segundo, y en el que participó también la ex líder del PP vasco, María San Gil. La obra, editada por Espasa, lleva por título 'Una verdad incómoda. Testimonio de una época: contra el silencio y la mentira' y es una repaso a toda su trayectoria política, en la que con posterioridad a su paso por el Gobierno fue líder del PP vasco, aunque no pudo arrebatarle al PNV el Gobierno en las elecciones de 2001, y luego candidato del PP en dos ocasiones a las elecciones europeas.

El único pero sonado punto de discrepancia entre ambos se produjo sobre la eventualidad de un gobierno de coalición entre el PP y Vox después de las próximas elecciones generales, a celebrar el año que viene si Pedro Sánchez mantiene su intención de agotar la legislatura. Aznar, muy crítico con la extrema derecha y en particular con Santiago Abascal, entre otras cosas por su proximidad a Donald Trump, al que también viene señalando como "populista" el que fuera jefe del Ejecutivo entre 1996 y 2004, reiteró su apuesta por un "gobierno fuerte" y por tanto del PP y Alberto Núñez Feijóo en solitario. Lo hizo diciendo con media sonrisa que como presentador del libro se le podían permitir "matices" a lo que acababa de señalar Mayor Oreja, quien abogó a las claras por un Gabinete con los de Abascal, si bien admitió que no sería fácil. "La mayoría natural de PP y Vox se tiene que hacer gobierno. Gracias a Dios yo no estaré en ese gobierno, porque fácil no va a ser. Pero será una obligación, salvo que definitivamente decidan que de estar en el abismo vayamos al fondo del abismo, si no hacen que esa mayoría natural sea una realidad en el Gobierno de España".

Aznar le replicó: "Para lo que se tiene que enfrentar España necesita un Gobierno fuerte, y una mayoría cuanto más sólida mejor, que hay que articular. No es lo mismo que el PP tenga 140 diputados y Vox 60, o que el PP tenga 170 y Vox 30. No es lo mismo, porque en la primera fórmula los españoles no podremos enfrentarnos a los problemas que queremos vencer, en la segunda fórmula tendríamos una oportunidad", sentenció.

Dudas sobre la autoría del 11-M

En un tono de gran cordialidad entre los tres presentadores, moderados por el periodista Luis Ventoso, se habló largo y tendido de la experiencia de la lucha contra ETA, con momentos tan señalados como el atentado contra el propio Aznar en 1995, cuando era aún líder de la oposición, o, ya en la Moncloa, el asesinato de Miguel Ángel Blanco en el verano de 1997, para cuya familia Aznar dijo no poder tener nunca "suficientes palabras de agradecimiento", tras relatar que conocido el secuestro del joven concejal del PP en Ermua se comunicó con sus padres y con su hermana (María del Mar Blanco, hoy senadora del PP) para decirles que harían todo lo posible por la vida de su hijo, salvo ceder al chantaje de la banda terrorista, que reclamaba el acercamiento inmediato de todos sus presos.

También se recordó el 11-M, justo en el vigesimosegundo aniversario del mayor atentado de la historia de España, y se volvieron a sembrar dudas sobre su autoría. Tal y como hace en el libro, Mayor Oreja abonó la tesis de que no fuera obra del terrorismo islamista, sino de algún servicio secreto, según dijo, de algún país próximo a Marruecos. Algo que según señaló le había trasladado en su día Driss Basri, en su día ministro del Interior de Marruecos y para entonces exiliado, con estas palabras: "Jaime, no tendréis duda, esto es un atentado de servicios secretos. Lo lógico es que hayan sido los míos, pero como yo los he reclutado, sé que son incompetentes. Mirad algún servicio secreto de alguna nación vecina". Tras decir esto, el exministro concluyó: "Era un atentado para cambiar la dirección política de España, y vaya si cambió", afirmó ante una ovación del público, entre el que se encontraba la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.

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