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Canarias en los documentos del 23-F

El capitán general de Canarias preparó otro golpe de Estado tras el 23-F

Los documentos desclasificados del golpe de Estado fallido revelan que Jesús González del Yerro planeó una operación el 24 de junio, el día de la onomástica del rey Juan Carlos

Jesús González del Yerro (centro) en 2003, año en el que le fue concedido el Premio Gran Capitán.

Jesús González del Yerro (centro) en 2003, año en el que le fue concedido el Premio Gran Capitán. / OLGA LABRADOR

Andrea Saavedra

Andrea Saavedra

Las Palmas de Gran Canaria

El capitán general de Canarias durante el intento de golpe de Estado del 23-F en 1981, Jesús González del Yerro, tenía planeado dar otro golpe militar solo unos meses después, el 24 de junio, día de la onomástica del rey Juan Carlos. Es una de las teorías que aparece en los documentos desclasificados hoy por el Gobierno central procedentes de archivos de Interior, Defensa y Exteriores.

El archivo manuscrito y anónimo Documentación con una presunta planificación del golpe, manuscrita (1980) señala que se barajaron al menos dos fechas posteriores al 23-F para llevar a cabo otras operaciones militares similares. Y revela que González del Yerro, primer capitán general que llamó al Rey Juan Carlos desde Santa Cruz de Tenerife (sede de la Capitanía) para ponerse a sus órdenes tras el golpe dirigido por Antonio Tejero –fallecido hoy–, pretendía impulsar uno de esos intentos.

El texto parte de la hipótesis de que González del Yerro iba a relevar de forma «inminente» al entonces jefe del Estado Mayor del Ejército, teniente general José Gabeiras. El documento habla de «otra operación militar de incalculables consecuencias» protagonizada por el capitán general de Canarias pero también por José Luis Cortina Prieto, comandante de Infantería y jefe de la agrupación operativa de misiones especiales del Cesid, el servicio de inteligencia.

«A toda prisa»

Se plantea en el texto un golpe militar «a toda prisa» y «antes de fin de mayo o primeros de junio» que «preveía (el general Alfonso) Armada» –figura clave y cerebro del fallido golpe de Estado–. Y se plantean dos caminos para conseguirlo. Una primera opción basada en un «golpe constitucional» con la Corona y con gobierno de coalición UCD-PSOE. Y una segunda opción centrada en que González del Yerro vaya al «golpe a la turca». Lo que incluía la supresión de partidos y entes autonómicos y la participación «no confirmada» del rey.

El documento ofrece más detalles sobre el futuro golpe. «Está forzado por los CAPGES (Capitanes generales) que temen que los coroneles se adelanten y prescindan de los generales», aclara el documento que detalla, además, que el golpe contaría también con el Rey (no confirmado). «Una vez normalizada la vida española y aplacado el terrorismo, propondría el restablecimiento de la normalidad política y la vuelta de los partidos», apunta el manuscrito, que también puntualiza que la intentona de González del Yerro contaría también con el «sector civil próximo» al exministro y fundador de Alianza Popular, Manuel Fraga.

«Todo parece ultimado, a falta de decisión institucional o golpe a la turca», concluye el escrito, que agrega como nota que el 24 de junio se celebraba en el Palacio Real la onomástica de Juan Carlos I, una ocasión «ideal» al reunir «muy acrecentadas las circunstancias del 23F» y encontrarse allí el Gobierno, las altas instituciones del Estado y otras autoridades. Eso sí, el documento también constata que existía un inconveniente en esa fecha, ya que en la celebración del Monarca se daría cita el cuerpo diplomático.

Trayectoria

La trayectoria de Jesús González del Yerro permite situar su papel en el contexto de la generación de mandos formados en la Guerra Civil. Nacido en Burgos en 1916, ingresó en la Academia de Infantería en febrero de 1936. Tras el estallido del conflicto se incorporó al frente, primero en las Brigadas Navarras y después en la Legión, donde asumió el mando de su compañía tras la muerte de su capitán. Resultó herido en varias ocasiones y fue distinguido por su actuación en la campaña del Ebro. En la posguerra combatió en Rusia con la División Azul y participó en la batalla de Krasny Bor en 1943. A su regreso, se diplomó en Estado Mayor y desarrolló una carrera que combinó destinos operativos y responsabilidades en la estructura central del Ejército.

En 1965 fue nombrado director general de Instituciones Penitenciarias y, ya como teniente general, asumió en 1978 la Capitanía General de Canarias, con sede en Santa Cruz de Tenerife. Desde ese puesto vivió el intento de golpe de Estado del 23-F y fue, según distintos testimonios, el primer capitán general en telefonear al rey Juan Carlos I para ponerse a sus órdenes.

Su nombre circuló entonces en rumores y especulaciones sobre el papel de distintos mandos territoriales, un contexto en el que ahora se inscriben también las referencias contenidas en los documentos desclasificados por el Gobierno. n

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