La polémica está servida. El senador por ERC y exjuez Santi Vidal dimitió ayer de su escaño tras haber asegurado que la Generalitat está realizando el proceso secesionista mediante actuaciones ilegales. Nada más conocerse las declaraciones realizadas por el exmagistrado, que fue suspendido por tres años por el Consejo del Poder Judicial por haber redactado una constitución de la república catalana, la Fiscalía General del Estado ha ordenado una investigación para determinar si son ciertas esas acusaciones. ERC ha forzado la dimisión del senador, el Gobierno catalán ha negado que esas afirmaciones fueran ciertas y la oposición en el Parlamento catalán han exigido la inmediata comparecencia del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, para que de cuenta de qué se está haciendo desde el Gobierno en el proceso independentista prohibido por el TC.

Mientras, desde el Gobierno central y los partidos nacionales han arremetido contra el proceso independentista al que acusan de estar sustentándose sobre ilegalidades.

El senador Santi Vidal ha ido asegurando en diversas charlas mantenidas con motivo del proceso independentista que la Generalitat catalana disponía de toda la información fiscal de los ciudadanos catalanes y que en los próximos meses iba a proceder a enviarles un requerimiento para que pagaran a la futura Hacienda catalana los impuestos. «Sabemos que es ilegal, pero tenemos la lista», afirmó. También aseguró que disponía de una lista de los jueces que una vez declarada la independencia de Cataluña se irían, pero que ya disponían de los sustitutos. También aseguró que existían agentes del CNI infiltrados entre los Mossos, que Cataluña no tendría Ejército una vez independizada, que existía un acuerdo secreto con la OTAN y que once países de la UE reconocerían inmediatamente la declaración de independencia de Cataluña.

El senador justificó ayer su renuncia al escaño «voluntariamente» «para no ser ningún obstáculo para el proceso» «He hecho unas declaraciones en un tono coloquial, intentando ser didáctico sobre el proceso, pero es evidente que tomadas en su literalidad no se ajustan a la realidad», afirmó ayer. Pese a admitir que «debería haber contrastado mejor las informaciones antes», pidió que «no se sobredimensionen» sus palabras.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, apoyó ayer la dimisión del exjuez. «Es algo inevitable», manifestó, además de señalar que «tranquiliza» que la Generalitat haya «desmentido» sus afirmaciones. «La sensatez sirve para resolver los problemas, el radicalismo no conduce a nada», añadió.

El portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, calificó las declaraciones de Vidal como «graves» y afirmó que «se empieza por no acatar las sentencias del Tribunal Constitucional y se acaba por invadir los derechos de los ciudadanos».

El diputado de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, calificó los hechos en su cuenta de Twitter de «ilegalidades inventadas» y lamentó el tiempo que se está dedicando a la polémica.