Hasta el 9-N el fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña había pasado muy desapercibido desde que en julio del 2013 sustituyó a Martín Rodríguez Sol tras sus declaraciones en el sentido de que al pueblo de Cataluña había que darle la posibilidad de expresarse sobre su futuro. Cuando se le nombró, se recordó su posición conservadora. Sin embargo, no vio la clara la querella contra el presidente de la Generalitat Artur Mas y mantuvo su criterio de no redactarla.