Atenor al menos de la transcripción de sus palabras, que ayer se difundió, Luis Bárcenas hizo gala el 10 de abril de las tablas que da el haber comparecido ya varias veces ante el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz. El extesorero apeló a la falta de memoria para negarse a concretar ciertos datos incriminatorios y se mostró claro y directo, incluso desafiante, a la hora de ratificarse en lo declarado anteriormente en sede judicial.

Insistió en la veracidad de la contabilidad oculta del Partido Popular cuando él era gerente y tesorero, añadió más pimienta al añadir que los populares disponían de cajas b para procesos electorales "en todas las provincias y regiones" y lo acabó de aliñar tirando por elevación al señalar a los secretarios generales y los presidentes del partido en las provincias.

DESDE FRAGA A RAJOY En esta última cuestión, el magistrado quiso evitar cualquier margen de error en la interpretación e instó al exsenador a que confirmara, "sin condicionales", si los primeros espadas del PP --desde Manuel Fraga hasta Mariano Rajoy, pasando por José María Aznar-- "eran conocedores de este sistema".

"Conocían", fue la escueta respuesta de Bárcenas, que extendió la mancha a todas las filiales del partido ("suponíamos que en todos los sitios tenían cajas b . No supervisábamos") e incluso imprimió una nueva marcha al ventilador: de las donaciones de particulares, dijo, "no se salva ningún partido, absolutamente ninguno".

PODERES SIN REVOCAR Durante su comparecencia judicial, que duró cinco horas, el preso más popular de la cárcel de Soto del Real volvió a ofrecer una versión distinta a la que ofrece María Dolores de Cospedal. Según la actual secretaria general del Partido Popular, a Bárcenas se le retiraron los privilegios de apoderado del partido en octubre del 2009, una fecha que no coincide con la que explicó el imputado ante el juez Ruz: su versión es que pudo disponer de las cuentas corrientes de la organización desde que fue nombrado tesorero por Mariano Rajoy, en el congreso conservador de junio del 2008, hasta marzo del 2010.

"Si ese poder estaba revocado, yo he seguido firmando en el mes de octubre, de noviembre, de diciembre, en teoría sin tener poder. El poder no basta con revocarlo; hay que entregarlo a los bancos para que sepan que el poder está revocado. Si esta señora revocó mis poderes en octubre del 2009, y no se lo comunicó al revocado, y no lo comunicó a las entidades bancarias... no sé qué figura es esa, pero yo habría estado actuando sin apoderamiento", agregó en una nueva ración de inquina hacia Dolores de Cospedal.

MAS DOCUMENTOS Mucho más comedido y olvidadizo estuvo cuando se le preguntó sobre sus viajes a Suiza (eso sí, negó que llevara allí dinero en metálico y admitió que no había declarado dos cuentas que tenía en aquel país). Sin embargo, sí que recordó con toda la intención que le quedan algunos ases en la manga. "Podría aportar muchas cosas, pero en estos momento no puedo aportar", dijo, y después explicó el porqué de su afirmación: "Es que yo tenía un volumen de documentación muy grande y lo tenía en mi despacho de la calle Génova 13 la sede nacional del Partido Popular en Madrid, y eran un montón de cajas que recogieron las personas que sacaron ese material de la forma en la que entendieron oportuno. Y ese material, no lo tengo clasificado, y localizar eso lleva tiempo", aseguró el extesorero del Partido Popular en su declaración de 10 de abril ante el juez Pablo Ruz.