Probablemente sea la frase más repetida por los portavoces de la Comisión Europea en los últimos meses: "Si una parte del territorio de un Estado miembro deja de ser parte de ese Estado porque se independiza, los tratados dejarán de aplicarse en ese territorio". El Ejecutivo comunitario se lo recordó ayer por enésima vez al Gobierno de Artur Mas como respuesta a la tesis del Consejo Asesor de Transición Nacional (CATN) de que la UE acabaría aceptando un Estado catalán. Para el consejero de Presidencia, Francesc Homs, lo uno no es contradictorio con lo otro porque los sabios que orientan a la Generalitat en el proceso soberanista admiten que Cataluña podría verse forzada a salir de la Unión antes de ser reconocida como nuevo miembro.

Sin embargo, Homs sostuvo que se trata solo de la opinión de un portavoz, y que la única posición "definitiva" de la Comisión se conocerá el día que haya sobre la mesa un dictamen jurídico.