El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, después de desatar la polémica por acusar a algunos actores de "no pagar sus impuestos en España", volvió ayer a las andadas. El ministro defendió esta vez en el Congreso que "todas aquellas personas públicas tributen en España, más cuando su trabajo puede servir para financiar los servicios públicos en momentos de especial dificultad". Y, a renglón seguido, añadió que esta reflexión la "deberían entender muy bien los adversarios políticos y todos los grupos políticos de esta Cámara donde fielmente deberían pagar también sus impuestos". La portavoz socialista, Soraya Rodríguez, pidió al presidente de la Cámara, Jesús Posada, que no permita "las amenazadas veladas que de forma reiterada" realiza el ministro. Un comportamiento que calificó "propio de regímenes dictatoriales".