El grupo parlamentario de la Izquierda Plural, formado por Izquierda Unida, Iniciativa per Catalunya y Chunta Aragonesista, reclamó a tres voces, la de los tres oradores que se repartieron con más o menos fortuna el tiempo disponible, que Mariano Rajoy dimita y convoque nuevas elecciones. Para Cayo Lara (IU), Joan Coscubiela (ICV) y Chesús Yuste (CHA), el presidente del Gobierno ha incumplido el programa electoral con el que concurrió a las elecciones del 2011 y ahora debe darse la voz a los ciudadanos. IU-ICV-CHA trataron de erigirse en portavoces en el Congreso de las movilizaciones sociales, sobre todo las motivadas por los recortes en sanidad y desahucios.

Según Lara y Coscubiela, el déficit con que se encontró Rajoy al llegar a la presidencia no explica la cantidad y profundidad de los recortes, sobre todo cuando no se ha apurado en la búsqueda de nuevos ingresos, por ejemplo, mediante el combate a fondo contra el fraude fiscal. La crisis, hilvanaron los oradores, "es la excusa que el PP ha necesitado para implantar su agenda oculta, el programa que preparó la FAES". Esta agenda, siempre según los oradores rojiverdes, valga la denominación, es el progresivo desmontaje del entramado público que forma el Estado del bienestar para conseguir su desprestigio y después privatizar.

Desgranaron Lara y Coscubiela una serie de medidas que evitarían en gran parte los recortes ya aprobados y los que vendrán y que pasan, en su mayoría, por acogotar más a los bancos y a las rentas del capital y librar de carga a las del trabajo: "De cada 10 euros que ingresa el Estado, ocho provienen de los trabajadores". El impuesto de sociedades y las sociedades de inversión, las Sicav, con su casi testimonial 1% de tributación, fueron colocados en el punto de vista del grupo parlamentario.