El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha convocado para este lunes a la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE para abordar la crisis abierta a raíz de las derrotas electorales en Galicia y el País Vasco el pasado domingo, que han reavivado los llamamientos a buscar un revulsivo --desde unas primarias hasta un congreso extraordinario--.

La cita será la ocasión de que los dirigentes del partido expresen a Rubalcaba sus críticas "a la cara", tal cómo él mismo les pidió en su rueda de prensa del pasado miércoles, y fuentes socialistas consultadas por Europa Press dan por seguro que durante la reunión habrá peticiones para que se visualice ese revulsivo, tal vez incluso para poner fecha a las primarias para elegir candidato a la presidencia.

Rubalcaba ya dejó claro esta semana que las primarias "no tocan" --los más cercanos a él creen que deben ser cerca de las elecciones generales-- y tampoco dejará la Secretaría General, hasta que finalice su mandato. Dirigentes cercanos a él confían en que de la Ejecutiva salga un mensaje de reflexión pero también de "cohesión". La vicesecretaria general, Elena Valenciano, pidió este sábado a los socialistas que aporten ideas, pero que aparquen los intereses personales.

El jefe de la oposición ha interpretado el mensaje de las urnas como un llamamiento a acelerar la renovación ideológica y la transformación del partido, así que celebrará en la primera mitad de 2013 una conferencia política y organizativa, que defina el modelo de Estado de los socialistas. También definirá los mecanismos para que el PSOE elija en el futuro a sus candidatos --primarias abiertas a los no militantes, según decidió el Congreso de febrero--.

Sin embargo, algunos advierten de que la ausencia de candidato electoral complica aún más que los ciudadanos vean al PSOE como alternativa y quieren un revulsivo a lo largo de 2013. Argumentan que no puede pasar mucho tiempo desde que se defina el sistema de primarias hasta que se elija al candidato. Otros creen que si Rubalcaba tuvo que salir el miércoles a reafirmar su liderazgo es porque es evidente que hay una crisis de liderazgo.

Movimientos de Griñán

Al margen de estos movimientos para poner fecha a un "revulsivo" en el partido, entre los fieles a Rubalcaba preocupan los movimientos del presidente del PSOE y secretario general del PSOE andaluz, José Antonio Griñán, y se preguntan si sus movimientos pretenden dar una segunda oportunidad a Carme Chacón o si aspira a ser él mismo el próximo secretario general.

Griñán, por su parte, expresó este viernes su apoyo a la actual Ejecutiva y dijo que no ve condiciones para un Congreso extraordinario. No obstante, preguntado si, llegado el caso, se haría cargo del partido, respondió que él no toma decisiones "hasta que llega el momento". "Griñán tiene una forma muy peculiar de entender la presidencia del partido; quizá es porque nunca ha sido muy del partido", ironiza un dirigente consultado por Europa Press.

Casi al mismo tiempo que Griñán, el expresidente castellano-manchego José María Barreda --que también fue apoyo de Chacón en el Congreso-- insistía en que las primarias deben convocarse cuanto antes. Pero Barreda no está en la Ejecutiva del partido así que tendrá que esperar a que se convoque el Comité Federal, el máximo órgano del partido entre Congresos, para expresar su opinión.

En la Ejecutiva se sientan varios secretarios generales autonómicos y Rubalcaba esta semana, antes de la reunión del lunes. Es el caso del vasco Patxi López y el gallego Pachi Vázquez, harán el análisis de sus respectivos resultados electorales.

También están en ella el asturiano Javier Fernández y el castellano-manchego Emiliano García-Page (ambos apoyaron a Rubalcaba cuando fue elegido en Sevilla). Fernández ya ha vuelto a darle su apoyo públicamente, pidiendo "dejar trabajar" a Rubalcaba.

García-Page, sucesor de Barreda en el PSOE castellano-manchego, ha dicho que la opinión de éste era "personal" y que el PSOE debe "dar un giro importante", pero haciéndolo "por consenso".

Tregua catalana

En todo caso, lo previsible es que los socialistas se den una tregua hasta que pasen las elecciones catalanas del 25 de noviembre, para no generar más ruido interno. Después de las catalanas Rubalcaba reunirá al Consejo Territorial del PSOE (donde se sientan los 'barones') y al Comité Federal y a ellos les corresponderá lanzar la reflexión en profundidad que el PSOE tiene pendiente.

En Cataluña los socialistas cosecharán el tercer mal resultado en un mes, pero en Ferraz ya señalan que quien se presenta es el PSC, aunque el PSOE le apoyará. El candidato, Pere Navarro, ha asegurado que quiere contar con Rubalcaba en campaña.