El rey Juan Carlos volvió ayer a hacer gala de su campechanía, aunque el tema sobre el cual versaba la conversación del Monarca no era nada trivial: la delicada situación económica de España. A su juicio, la imagen del país es mejor en el extranjero. "Desde dentro, dan ganas de llorar", aseguró, y se mostró confiado en que los españoles saldrán adelante de la crisis "con el cuchillo en la boca" y con "una sonrisa".

Juan Carlos realizó estas declaraciones en la India antes de emprender su regreso a Madrid, en una conversación informal con los periodistas que han cubierto esta visita oficial, que calificó de "muy productiva" para los intereses españoles. Según destacó el ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, que ha acompañado al Rey en este viaje junto a los titulares de Defensa, Industria y Fomento y un nutrido grupo de empresarios, este país ha garantizado su apoyo a la candidatura de España como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU gracias a las gestiones del Rey.

"Desde fuera, España se ve mejor. Desde dentro, dan ganas de llorar. Pero hay que seguir para adelante: con un cuchillo en la boca y una sonrisa", explicó el monarca de una forma muy gráfica. No obstante, reivindicó que, pese a las dificultades actuales, el país "sigue estando en el tapete mundial" y aprovechó para cargar contra la agencias de calificación de deuda: "Hay gente que tiene ganas de darnos fuerte en la cabeza (...). Y encima tenemos que callarnos", dijo.

ACTUAR UNIDOS Aunque sin la contundencia de otras ocasiones, el Monarca aludió de nuevo a la unidad de los españoles para conseguir salir de la crisis. Fue cuando explicó que las autoridades indias han comprendido la situación económica de España y de la zona euro y las medidas emprendidas para superar la grave recesión. "Por supuesto, hay penas --manifestó en alusión a los problemas económicos de los ciudadanos de a pie y, especialmente, al paro--, pero vamos a sobrellevarlas", añadió.

El príncipe Felipe lanzó en su discurso de entrega de los premios Príncipe de Asturias un claro mensaje al presidente de la Generalitat al reclamar "unidad" y "superar los desencuentros" dentro del marco de la ley. Sin embargo, Juan Carlos se ha mostrado mucho más beligerante con la reivindicación soberanista e incluso ha arremetido contra quienes alientan "disensiones" y persiguen "quimeras".