El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha asegurado que la alternativa a la nacionalización de Bankia "era la quiebra" de la entidad, situación que había que evitar para no perjudicar al conjunto de España. "Las entidades financieras no pueden caer, porque caería el país", aseveró.

Al término de la reunión del comité ejecutivo del PP, Rajoy hizo hincapié en que no se puede dejar a una entidad financiera "en una situación imposible, porque afecta al conjunto del país", lo que ha impulsado al Ejecutivo a "coger el toro por los cuernos".

El presidente del Gobierno sostuvo que la decisión de nacionalizar Bankia responde al objetivo de garantizar los ahorros de los depositantes, por un lado, y de sanear la entidad y recuperar la confianza de los inversores en el conjunto de la banca española, por otro.

"Los ahorros están más garantizados que nunca", afirmó Rajoy, para quien la entrada del Estado en Bankia ha sido "un ejercicio de transparencia y una decisión difícil" adoptada en el marco de un proceso general de recapitalización del sistema financiero en aras de que fluya el crédito y la inversión, y se reactive de esta forma el empleo.

"Quizá hubiera sido más cómodo no hacer nada y mirar para otro lado, pero lo mejor cuando la situación es difícil es decir la verdad y a partir de ahí empezar a funcionar", defendió el líder del Ejecutivo.

TRES AÑOS DE RETRASO.

Rajoy explicó que en otros países europeos ya se procedió "hace tres o cuatro años" a la entrada de capital público en las entidades financieras para garantizar su saneamiento, proceso que España ha de afrontar en la actualidad.

Respecto a las pérdidas que registrará Banco Financiero y de Ahorros (BFA), la matriz de Bankia, el líder del Ejecutivo prefirió no entrar en detalles a falta de conocer los informes de evaluadores independientes.

En cualquier caso, reconoció que "habrá algunos créditos incobrables" y algunos préstamos que quizá lo sean "en algun tiempo", lo que podría tener incidencia en las cuentas definitivas de la entidad financiera.

Sobre si está a favor de abrir una comisión de investigación para depurar eventuales responsabilidades en el deterioro de Bankia que desembocó en su nacionalización, especificó que ya hay una subcomisión en el Congreso encargada de evaluar los cambios que se están produciendo en el conjunto del sistema financiero.

"Ya se acordó una subcomisión de investigación en la anterior legislatura para abordar toda la reestructuración del sistema financiero y es la decisión que mantengo ahora", enfatizó el presidente del Gobierno.

Respecto a la nacionalización de Bankia, Rajoy recordó que no es la primera vez que el Estado entra en el capital de una entidad, sino que ya sucedió con anterioridad, y agregó que ahora también cuentan con capital público Catalunya Caixa y Novacaixagalicia.

SANEAR PARA DESPUÉS VENDER.

En este escenario, Rajoy avanzó que una vez culminado el saneamiento de Bankia el Estado procederá a la venta de la entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri para devolverla al sector privado. "Se venderá como se ha hecho con otras nacionalizadas", dijo.

Sobre qué procedimiento elegirá el Gobierno para inyectar los 19.000 millones de euros de dinero público en Bankia, que recibirá del Estado un total de 23.465 millones, Rajoy indicó que aún no está cerrado el procedimiento para llevar a cabo la capitalización.

En este sentido, el jefe del Gobierno afirmó que no se ha hablado con el Banco Central Europeo (BCE) respecto a la posibilidad de materializar la inyección a través de deuda pública. "No se ha producido la conversación", acotó..