El exministro de Fomento José Blanco intentó rebatir ayer al empresario gallego Jorge Dorribo, que le ha acusado de haber cobrado comisiones ilegales, en su primera declaración en el Tribunal Supremo (TS) como imputado en el caso Campeón. Su explicación ante el juez duró menos de una hora y se centró en el contenido de las cuatro declaraciones que ha realizado Dorribo ante la jueza de Lugo Estela San José y que han servido de base para que el alto tribunal decidiera investigarle.

El interrogatorio estuvo protegido por el secreto de sumario que pesa sobre esta causa y que el Supremo mantiene porque la magistrada de Lugo ha prolongado esta medida en la investigación matriz. Por este motivo también, Blanco solo tuvo ayer acceso al contenido de las declaraciones del empresario, y no al resto del sumario.

La comparecencia de Blanco comenzó con retraso por la petición del letrado de Dorribo, Ignacio Peláez, de asistir a la misma. Sin embargo, el juez José Ramón Soriano le explicó que no podía aceptar su demanda por estar la causa bajo secreto. El abogado acató la decisión del magistrado, pero, al salir del tribunal, aseguró que intentará participar en la próxima declaración del exministro si vuelve a ser citado por el juez.

SILENCIO JUDICIAL Fuentes jurídicas se negaron ayer a revelar el contenido del interrogatorio a Blanco, que contestó a todas las preguntas que le formularon el juez, el fiscal Manuel Dolz y su letrado, Gonzalo Martínez Fresneda. No obstante, confirmaron que el dirigente socialista reiteró las manifestaciones que ha realizado en público en los últimos meses.

El exministro ofreció explicaciones "coherentes" sobre el encuentro que mantuvo en una gasolinera el 5 de febrero del 2001 con Dorribo. Y recordó que se citó en este lugar porque había quedado allí con los agentes de la Guardia Civil que le iban a escoltar. Por ello, rechazó que hubiera podido cobrar en ese momento 200.000 euros en efectivo, como le acusa el empresario.

Además, el primo de Blanco Manuel Bran --quien, según el industrial, actuó como intermediario--, presentó un escrito en el juzgado en el que acredita las facturas que giró a Dorribo y su personación en el concurso de acreedores presentado por el empresario. Con este documento, Bran intenta demostrar que Dorribo no pudo pagar 400.000 euros en comisiones, porque solo tenía deudas.

A su salida del tribunal, Blanco se declaró "satisfecho". "Por fin he dicho lo que pensaba de todas las acusaciones falsas", añadió el exministro, y agradeció al juez que aceptara su comparecencia voluntaria.