Hace un mes y medio, cuando ninguno se había presentado pero todos en el PSOE daban por hecho que se iban a presentar, Alfredo Pérez Rubalcaba era el favorito frente a Carme Chacón. A pesar del batacazo electoral, el exvicepresidente contaba con el apoyo de la mayoría de los barones, que lo retrataban, por su experiencia, como el idóneo para liderar el partido. Sin embargo, poco a poco, el relato comenzó a cambiar.

La exministra de Defensa presentó a su equipo antes de postularse, buscó el debate y, cuando dio el paso, comenzó a generar ilusión en parte de las deprimidas filas socialistas. Ahora, tras reconocer que la disputa se presenta muy igualada, ambos entornos aseguran que van por delante. Pero los observadores imparciales dentro del PSOE, junto a muchos dirigentes de los territorios, señalan que Chacón cuenta con una "ligerísima" ventaja.

DE ANDALUCIA A MADRID Aunque la primera radiografía al detalle de los apoyos de una y otro no podrá hacerse hasta el domingo, día en el que terminarán de elegirse los delegados del congreso de febrero, la clave se halla en que la diputada catalana pisa más fuerte en las autonomías importantes. Ocurre en Andalucía, que aporta el 24% de los representantes en el cónclave: en Málaga y Granada el desenlace será muy ajustado, rozando el empate; en Jaén arrasará Rubalcaba, que en principio también vencerá en Cádiz, si bien por menos; pero en Huelva, Almería y Sevilla ganará Chacón, con resultados que van de más a menos holgados. En Madrid, por poco, la balanza se inclina hacia la exministra. En la Comunidad Valenciana lo mismo, con victorias de esta en Alicante y Castellón, y del exvicepresidente en Valencia. Y está Cataluña, donde puede que todos los delegados del PSC no apoyen a Chacón, pero sí el 90%, según ambos equipos.

En el resto del país, las fuentes consultadas dibujan este escenario. En la cornisa cantábrica tiene más apoyos Rubalcaba, sobre todo en Euskadi, porque en Cantabria, Asturias y Galicia Chacón logrará muchos votos, sobre todo en esta última autonomía. En Castilla y León, Castilla-La Mancha, Baleares, La Rioja y Murcia también, pero en muchos casos por muy poco. En Aragón, Navarra y Canarias, en cambio, la catalana parte con ventaja. Y en Extremadura habrá empate.

Pero todo puede cambiar. El voto es secreto y en la dirección del PSOE, tras echar cuentas basándose en anteriores congresos del partido, dicen que, aunque los delegados acudan con una directriz clara de sus líderes, después "cerca del 15% se distrae de los jefes de tribu".