La ministra de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Trinidad Jiménez, ha resaltado hoy la importante labor de España para atender las necesidades básicas de la población libia por medio de la ayuda humanitaria. Jiménez ha presidido hoy la reunión del Consejo de Política Internacional y Cooperación del PSOE, especialmente dedicada a evaluar la situación de diversos países del sur del Mediterráneo y de Oriente Medio. Con la intervención militar en Libia, avalada por la ONU, el objetivo de la comunidad internacional es "permitir que los ciudadanos libios puedan decidir su futuro libremente y, hasta ese momento, satisfacer las necesidades básicas de la población por medio de la ayuda humanitaria", ha señalado la ministra. España se sitúa como sexto donante, con una aportación que supera los 3,6 millones de euros, a la que hay que sumar el nuevo compromiso adquirido con el Programa Mundial de Alimentos por un importe de 750.000 euros para establecer un pasillo humanitario entre Egipto y la ciudad libia de Bengasi. Tras destacar el "carácter histórico e irreversible" de los procesos de reforma iniciados en diversos países árabes, Jiménez ha reafirmado el "compromiso de España, desde el primer día, para acompañar las reformas y en apoyo de la democracia". La secretaria de Política Internacional y Cooperación, Elena Valenciano, ha presentado el encuentro, que ha contado con la participación de los secretarios de Estado para la Unión Europea, Diego López Garrido; de Cooperación Internacional, Soraya Rodríguez, y de Defensa, Constantino Méndez. También han estado presentes el secretario general de la Presidencia de Gobierno, Bernardino León, y el secretario general del Grupo Parlamentario Socialista, Eduardo Madina. En su intervención, Elena Valenciano ha recalcado que "tanto desde el PSOE como desde el Gobierno de España, se ha lanzado con nitidez un mensaje comprometido con la libertad, la dignidad y los derechos humanos en toda la región". La dirigente socialista ha llamado la atención sobre el importante papel que España "puede y quiere jugar" por su experiencia de transición política. Valenciano ha señalado la necesidad de que "la Unión Europea esté preparada para una redefinición casi total de sus políticas en el Mediterráneo, con el objetivo de convertirse en factor útil a los procesos de democratización y desarrollo económico y social de la región".