El afán del PSE por desmarcarse del PSOE y apostar por la legalización de Sortu, la nueva marca de la izquierda aberzale, ha estado a punto de fracturar el acuerdo con el PP que sostiene al Gobierno de Patxi López. Los socialistas retiraron la noche del miércoles, forzados por los conservadores, una propuesta parlamentaria muy amable con Sortu que habían presentado por la tarde en la Cámara vasca. La retiraron hasta nueva orden, pero la semilla del intento frustrado de allanar el camino de la legalización de la izquierda aberzale, en cierto modo, ya ha germinado. El PNV ha anunciado que no desaprovechará la ocasión.

Los peneuvistas quieren poner al lendakari en un aprieto después de que este haya derrochado en los últimos días toda clase de guiños a Sortu. Las palabras de López y, sobre todo las del presidente del PSE, Jesús Eguiguren, quien criticó la "falta de valentía de José Luis Rodríguez Zapatero" por no resistir las presiones de la derecha contra los aberzales, ya habían causado una clara incomodidad en la cúpula del PP vasco, pero las alarmas sonaron al conocer por los medios de comunicación el nuevo paso del PSE. Los teléfonos echaron humo la noche del miércoles, y fue el consejero de Interior, Rodolfo Ares, el encargado de aclarar a primera hora de ayer que la iniciativa parlamentaria de los socialistas vascos quedaba "pospuesta".

EXCUSAS Y ULTIMATUM Con una puesta en escena que trató de atajar cuanto antes la polémica, el PSE y el PP se prodigaron explicaciones en los pasillos del Parlamento. El portavoz de los socialistas, José Antonio Pastor, defendió el "impecable" contenido democrático de la propuesta, pero reconoció que quedaba aparcada para "reencauzarla en el momento oportuno" y previo acuerdo con los populares.

El secretario general de los conservadores vascos, Iñaki Oyarzábal, evitó reproducir en público el ultimátum que el PP, al parecer, había formulado en privado, pero no se abstuvo de puntualizar que sugirió que el momento al que aludió Pastor no llegará nunca. Su mensaje se centró en la necesidad de "fortalecer la confianza" entre aliados para "caminar justos" hacia la paz y no arriesgar el recorrido hecho hasta ahora.

Las fuerzas de la oposición aprovecharon la refriega. El presidente del PNV, Iñigo Urkullu, denunció "el circo" montado por López en torno a la legalización de Sortu y el sometimiento de los socialistas vascos a las "líneas rojas" que marca el PP.

SIMPLE "BORRON" Para completar el enrarecido panorama, Eguiguren confirmó que el miércoles habló con Zapatero para darle explicaciones sobre el po- lémico artículo en el que cuestionó su actitud en materia antiterrorista. El presidente del PSE admitió su "error" y se disculpó. "Hasta el mejor escribano tiene un borrón", afirmó. Es más, aseguró ser "un fan de Zapatero" y subrayó que detesta haberse sumado al coro de los que critican al jefe del Ejecutivo.