El PSOE parece enfrentarse desde hace meses a dos grandes enigmas que preocupan e incluso desorientan a sus dirigentes: si el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, repetirá como candidato en el 2012 --y, si no lo hace, quién le sucederá-- y cuándo anunciará su decisión. En los últimos días, sin embargo, se ha extendido entre los socialistas el convencimiento de que Zapatero se retirará de la carrera electoral, y ya solo un pequeño puñado de personas sigue alentando la idea de que el líder del PSOE aún no ha decidido su futuro y que, por tanto, puede hacerlo en cualquiera de las dos direcciones. Menos unanimidad existe sobre la fecha que elegirá para decirlo.

Si la irrupción, hace dos semanas, de la ministra de Defensa, Carme Chacón, en el escenario de la hipotética sucesión ya contribuyó a que muchos vieran confirmadas sus sospechas sobre la retirada de Zapatero por la estrecha vinculación de la catalana al líder, las filas socialistas se convirtieron esta semana en un hervidero de rumores y especulaciones, una vez que se conoció, el martes, la decisión del comité electoral de suspender el macroacto de inicio de campaña que se iba a celebrar el 3 de abril en la plaza de toros de Vistalegre de Madrid. Sobre todo, porque ninguna explicación de las ofrecidas, ni el alto coste económico del acto ni la decisión de territorializar la campaña de las autonómicas y municipales, parecía suficientemente creíble, ni siquiera entre las filas del propio partido socialista.

LA FUERZA DE LOS BARONES Tampoco la explicación extraoficial de que hay algunos barones que no le quieren en su campaña parece suficiente, porque nadie cree que tengan tanto poder como para forzar la suspensión del acto de Vistalegre. Por cierto, el jueves el presidente aseguró que dará a los candidatos autonómicos todo su apoyo, con todas sus ganas, en lo que parecía la devolución de un dardo envenenado.

Aunque los dirigentes socialistas consultados admiten que ninguno de los elementos --ni el paso al frente de Chacón ni la anulación del mitin-- son suficientes para asegurar que Zapatero no volverá a presentarse, algunos insisten en que "lo que se huele en el ambiente es la retirada de Zapatero". Muchos venían diciendo desde hace meses que el desmoronamiento de la popularidad de su líder hacía imposible su candidatura. "¿No ves que así no se puede presentar?", respondían cuando se les preguntaba su opinión sobre lo que hará Zapatero. Y los sociólogos decían ya hace un año que solo remontaría en las encuestas "reinventándose"; pero si se entiende por tal su decisión de inmolarse en la pira de las reformas anticrisis, parece que esa reinvención no ha tenido el efecto deseado en los sondeos.

De hecho, algunas personas de su entorno venían advirtiendo desde hace algunas semanas que el barómetro del CIS conocido el 8 de febrero le había dejado "muy tocado". "Apúntate la fecha, porque puede ser definitiva", decían. Ese sondeo, elaborado en enero y que certificaba una diferencia de más de 10 puntos a favor del PP y una baja popularidad de Zapatero, se publicó una semana después de la firma con los sindicatos del pacto de las pensiones, del que el presidente se siente tan orgulloso. Así que, a la vista de que las encuestas no mejoran, sus más próximos insisten en que "Zapatero hará lo que considere mejor para los intereses del partido", y muchos creen que eso es lo que le llevará a renunciar a encabezar las listas en el 2012.

EL MOMENTO ESCOGIDO Sobre el momento en que Zapatero anunciará su renuncia, hay más discusión. Una de las versiones sobre la suspensión de Vistalegre que ha corrido con más fuerza estos días se refería a la posibilidad de que el presidente haga el anuncio la víspera, el 2 de abril, en el comité federal de su partido, con lo que el mitin del día 3 habría parecido "un funeral de lujo". Pero nadie lo sabe a ciencia cierta. Y aunque está recibiendo muchas presiones para que haga pública ya su renuncia, en la Moncloa y en Ferraz (sede del PSOE) hay aún muchos que creen que no dirá nada hasta que pasen las elecciones. En su opinión, eso sería además lo acertado, porque permitiría designar al sucesor sin precipitación y con más proximidad a las elecciones del 2012. En el mismo sentido se expresó la portavoz del comité electoral, Elena Valenciano, que aseguró: "Primero elecciones, luego veremos".

Pero no piensan lo mismo otros barones, convencidos de que, si Zapatero despeja ya la duda, les irá mejor en las urnas en mayo. O los que, como Rafael Simancas, el antecesor de Tomás Gómez en Madrid, piden "primarias ya" para despejar la duda y aligerar las elecciones locales.

"RESERVAR EL ESFUERZO" Un dirigente socialista explicó a este diario que el mitin de Vistalegre se suspendió porque se consideró "mejor reservar el esfuerzo organizativo y el coste económico que supone ese macromitin para la presentación del candidato en otoño", de lo que se podría derivar que el anuncio de Zapatero no se producirá hasta después del 22-M. Sin embargo, según parece, solo él lo sabe.