El magistrado Pablo Ruz ha prohibido la celebración del homenaje previsto para mañana en Barcelona en el marco de las fiestas de Gràcia a la colaboradora del comando Barcelona Laura Riera para evitar la comisión de un delito de enaltecimiento del terrorismo y humillación de las víctimas. En este acto, los organizadores también tienen previsto exigir la libertad de las etarras Dolores López y Marina Bernadó, presas en Francia por pertenencia ETA.

El juez hace suyos los argumentos esgrimidos por el fiscal que el pasado jueves instó la prohibición del acto al considerar que el mismo tenía por objeto la adulación pública de las actividades terroristas desarrolladas por las homenajeadas. Ruz comparte esta posición y afirma que el acto "esta dirigido al ensalzamiento público o, sin más, al enaltecimiento de personas terroristas por el hecho de serlo".

El magistrado recuerda que los colectivos convocantes de los actos de homenaje se crearon para prestar apoyo a las personas detenidas por su implicación en actos terroristas cuando su origen fuera catalán. También que en los carteles en los que se anuncian las actividades de recibimiento a Laura Riera, que sale de prisión tras cumplir nueve años de cárcel por colaboración con ETA, se ensalza la lucha armada y se la considera una presa política. Una estrategia que, en su opinión, ha sido diseñada por la dirección de la organización terrorista, según consta en la numerosa documentación intervenida a la banda armada.

Ruz ordena a las fuerzas de seguridad en Catalunya que impidan la celebración del acto. Riera fue condenada por facilitar matrículas de vehículos oficiales al comando Barcelona que dirigía Fernando García Jodra.