Esperanza Aguirre respondió ayer con un "Dios sabe lo que puede pasar" cuando se le preguntó por el futuro de Caja Madrid. La presidenta madrileña, a diferencia del resto del PP, está ahora poco interesada en hablar de aspirantes y muy empeñada en incidir, ante la opinión pública, en el retraso que lleva el proceso de elección por el recurso que, hace semanas, presentó el alcalde Alberto Ruiz-Gallardón a la nueva ley de cajas. Mientras, el líder de los populares, Mariano Rajoy, hace ya campaña para que Rodrigo Rato sea el próximo presidente de la entidad financiera. "Todo el mundo sabe que si yo tuviera que nombrarlo, sería él", dijo ayer en Antena 3, retando a que dé un paso al frente quien tenga algo que reprochar al ex responsable del FMI.

Sin embargo, Rajoy admitió que aún no ha negociado este extremo con Aguirre, quien, además de tener otro candidato pensado para el cargo (su vicepresidente Ignacio González), es quien realmente controla a los consejeros que deberán votar cuando llegue el momento. En cualquier caso, ella insiste en que seguirá en sus trece hasta que la dirección popular ponga orden y castigue a Manuel Cobo, número dos de Gallardón, por haber "calumniado gravemente" al Gobierno madrileño.

CONTACTOS De momento, el comité de derechos y garantías del PP ha citado a Cobo para que dé explicaciones sobre su conducta el próximo 4 de noviembre. Y si llega esa sanción para Cobo, ¿seguirá defendiendo Aguirre la candidatura de González o cederá para que sea Rato el presidente? Ante esa hipótesis, silencio administrativo. De momento. No obstante, es evidente que la presidenta madrileña ha hecho algún que otro guiño al ex presidente del FMI en los últimos días y, según confirman desde su entorno, ha hablado en las últimas horas con Rato para explicarle su posición.

De hecho, el secretario general del PP de Madrid, Francisco Granados, confirmó ayer que fue Aguirre quien propuso a Rajoy, hace meses, que el ex vicepresidente económico de José María Aznar se hiciera cargo de Caja Madrid. Fuentes consultadas en la Comunidad de Madrid apuntan que, por aquel entonces, el líder del PP no ofreció respuesta, actitud que decidió a la presidenta madrileña a cambiar de candidato y, con el visto bueno de los socialistas madrileños, impulsar la candidatura de su mano derecha, Ignacio González.

Fue esa decisión la que hizo reaccionar a Rajoy y respaldar a Rato, dado que se opone frontalmente a que González presida la caja. "Yo espero sentido común", resaltó ayer el líder del PP . "A mí, todos los candidatos me parecen colosales y extraordinarios", replicó Aguirre. La incógnita, pues, sigue sin despejar.