El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, afirmó ayer que el Gobierno dará nuevos "pasos" si Batasuna rechaza la violencia de forma "clara, explícita y definitiva". Tras reiterar que no existe ningún proceso de paz desde el atentado de la T-4, destacó que su objetivo es consolidar un proyecto "plural" en el que quepan los miembros de la izquierda aberzale "que están fuera" de la legalidad.

Rubalcaba exigió a Batasuna que se aleje de la violencia si desea hacer política, y lo hizo en su primera visita al País Vasco desde que asumió la cartera del Interior. En los últimos días se han sucedido los mensajes del Ejecutivo a la izquierda aberzale para que acate la ley, advertencias que se convierten en ultimátum por la cercanía de las elecciones municipales del 27 de mayo.

Esta vez por boca de Rubalcaba, el Gobierno socialista expresó su deseo de que los aberzales cuenten con un referente político legal que vaya a las elecciones, pero con aviso de que no hay atajos: la renuncia explícita a la violencia es ineludible.

El ministro destacó que el Gobierno "sigue comprometido" con la paz, aunque manifestó que "existen unas reglas" que el Ejecutivo no se saltará.