Los estragos de la inflación son muchos y de toda clase, comenzando por la pérdida de valor del dinero en efectivo o «colocado» en activos de baja remuneración, que, con los actuales tipos de interés, suelen ser la mayoría de productos, cuentas y depósitos habituales. 

Para tratar de protegerse de la subida de la inflación, convertida hoy en el principal peligro que afecta a las economías, hay una serie de activos que ayudan a evitar la depreciación de valor y que están recogiendo buena parte del dinero que se está moviendo en la actualidad. 

Los más destacados son los activos inmobiliarios, las acciones y las materias primas, aunque hay otros como las inversiones alternativas e incluso, los bonos que están protegidos frente a la inflación (TIPS). Estas son algunas de las ventajas que ofrecen. 

0,38% es la rentabilidad media de los fondos de inversión en marzo, con la mitad de las categorías en negativo

Los activos inmobiliarios, que son activos reales, se suelen apreciar junto a la inflación. Mientras los tipos de interés se mantengan en los niveles actuales, son uno de los mejores refugios, de ahí buena parte del movimiento actual. Por su parte, las acciones son también un buen instrumento a medio plazo. Eso sí, los expertos recomiendan que sean en acciones de compañías cotizadas y que repartan habitualmente dividendos.

En tercer lugar, están las materias primas. En este caso, el oro, y la plata, son las inversiones que, de manera tradicional, representan el refugio perfecto. De la misma manera que los inmobiliarios, son activos reales. 

Y junto a ellos, están también las inversiones alternativas, en las que las criptomonedas han ganado presencia en los últimos meses, pero hay que tener cuidado y asesorarse muy bien al respecto. Finalmente, existen también denominados bonos protegidos frente a la inflación, cuyos tipos de interés están ligados a la evolución de los precios.