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Entrevista

María José Fernández, directora del CEIP Obispo Osio de Córdoba: «He logrado que el Osio sea una familia que se cuida»

Esta comprometida docente hace balance de casi una década al frente de este colegio de compensatoria

María José Fernández, directora del colegio Obispo Osio.

María José Fernández, directora del colegio Obispo Osio. / CÓRDOBA

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Córdoba

-Tras nueve años como directora, ¿qué siente al cerrar esta etapa?

-Sentimientos encontrados de agradecimiento, tristeza y frustración. Cuando dejas mucho de ti en un sitio, son pequeñas pérdidas; la que se va es diferente a la que llegó. Dirigir un colegio de compensatoria es intenso y marca mucho.

-Si tuviera que explicar qué es el Obispo Osio, ¿qué diría?

-He conseguido el propósito clave: que el colegio tenga estilo propio. Yo pregunto «¿qué es el Osio?» y los niños gritan: «¡una familia!». Y cuando pregunto «¿qué hace una familia?», contestan: «¡cuidarse!». Por eso digo que he logrado que el Osio sea una familia que se cuida.

-¿Por qué tomó esta decisión?

-No dejo la dirección por estar quemada o por rendirme. Mi rumbo ha cambiado, pero quiero seguir liderando un centro. Creo en las estructuras que sostienen. Eso sí, lo que yo siento en y del Osio, no lo voy a sentir en otro sitio. Si voy a otro colegio será gracias a lo vivido aquí.

-¿Qué necesitaba el centro cuando llegó y qué necesita ahora?

-Cuando llegué, una forma nueva de relacionarse con alumnado y familias y otro trato con el profesorado. La comunicación que había no iba conmigo: podía irme o proponer un código nuevo. E hice lo segundo, instaurando una nueva mirada.

-¿Qué le ha enseñado el Osio?

-La capacidad de renunciar: a mi ritmo, a mi manera de ver las cosas y construir. Mi equipo me enseñó a ir a un ritmo compartido. He aprendido a ser más generosa, una facilitadora que daba a cada cual el lugar donde sentía que más brillaba.

-¿Qué ha aportado Rotar?

-La espina dorsal, el esqueleto. Rotar deja una estructura basada en respeto, orden, transformación, autoconocimiento y responsabilidad. Empieza mirando dónde se ha faltado al respeto y termina con una decisión responsable.

-¿Cuál ha sido el mayor cambio del alumnado?

-¿Tú sabes lo que es un milagro? Pues eso ha pasado en el Osio: niños que no se pegan, que se acompañan, que se cuidan, que no se insultan; familias que confían en los maestros. Yo creo en los milagros. Y el método Rotar es un milagro.

-¿Ha cambiado el claustro?

-Sin duda, yo antes no me sentía vista, ni me sentía yo misma. Ahora, en mis claustros, estoy ligera, divertida, con apertura. Sonreímos, escuchamos, nos cuidamos.

-¿Cómo se sabe cuándo innovar?

-Un proyecto de innovación es la respuesta a una necesidad. Si ves la necesidad de tu centro, aparecen los proyectos. Así nació Rotar.

-¿Quedó algo por hacer?

-No. Se hizo lo que tenía que hacerse. Ahora el Osio seguirá otra trayectoria, con otras luces, sombras; otros códigos y lenguajes.

-¿Con qué imagen se queda?

-Con sonrisas, con «directora, te queremos»; con besos, abrazos, risas, puertas abiertas, luz y belleza. Tengo el recuerdo de la emoción.

-¿Qué mensaje deja?

-Que en el momento de crisis vayan al corazón y esperen cinco segundos para cambiar la forma de mirar. Que actúen rotando: eso lleva a decisiones que calman y crean escuelas seguras emocionalmente.

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