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Un gesto que salva vidas

La donación de sangre se enseña en los colegios e IES de Córdoba

Un programa impulsa la concienciación y participación del alumnado cordobés para garantizar la existencia de futuros donantes

Visita de profesores y alumnos del IES Zoco de Córdoba al Centro de Transfusión.

Visita de profesores y alumnos del IES Zoco de Córdoba al Centro de Transfusión. / CÓRDOBA

Córdoba

En un gesto que apenas dura unos minutos, pero puede marcar la diferencia. La donación de sangre sigue dependiendo de algo tan sencillo -y a la vez tan complejo- como la solidaridad de las personas. En este contexto, el Programa Educativo de Promoción y Donación de Sangre en centros de Córdoba y provincia se ha convertido en una de las principales vías para garantizar ese compromiso a largo plazo, llevando la concienciación directamente a las aulas y formando a las nuevas generaciones no solo como posibles donantes, sino como ciudadanos implicados en la salud colectiva.

Inculcando valores

Pedro Muñoz, técnico de promoción del Centro de Transfusión, Tejidos y Células de Córdoba (CTTC), insiste en que «la sangre no puede fabricarse y su donación depende exclusivamente de la solidaridad de la ciudadanía». De ahí, que destaque la importancia de actuar en el ámbito educativo, para convertir este gesto en un hábito de vida desde edades tempranas y superar barreras como el desconocimiento o los muchos miedos asociados al proceso de la donación de sangre. El programa se articula sobre una metodología de aprendizaje-servicio que combina charlas informativas, talleres, campañas diseñadas por el propio alumnado y la participación directa en colectas, lo que permite pasar de la teoría a la acción y convertir a los estudiantes en agentes activos dentro de su comunidad.

En este contexto, la escuela se presenta como un espacio clave no solo para transmitir conocimientos científicos sobre la sangre y su función, sino también para fomentar valores como la empatía, la solidaridad y el compromiso social, al tiempo que se desarrollan competencias comunicativas, digitales y organizativas, destaca Pedro Muñoz.

El impacto va más allá del aula, ya que el alumnado actúa como multiplicador del mensaje en su entorno familiar y social, contribuyendo a aumentar la participación en campañas y a reforzar la cohesión comunitaria, en un proceso que también implica a profesorado, familias y profesionales sanitarios.

Resultados visibles

Durante el curso 2025-2026, las actuaciones han seguido esta línea, con intervenciones en numerosos centros educativos y más de un millar de estudiantes alcanzados en los primeros meses, a lo que se suman nuevas actividades en el segundo cuatrimestre, incluidas colectas organizadas con la implicación directa del alumnado.

Profesores y alumnado del colegio Eduardo Lucena que han colaborado en difundir la donación de sangre.

Profesores y alumnado del colegio Eduardo Lucena que han colaborado en difundir la donación de sangre. / CÓRDOBA

Los datos acumulados en años anteriores respaldan la eficacia del modelo, con porcentajes significativos de jóvenes que, tras participar en estas iniciativas, acaban convirtiéndose en donantes, lo que refuerza la idea de que «educar hoy es garantizar la donación de mañana», subraya el técnico de promoción del CTTC.

Además, el programa incorpora un enfoque interdisciplinar que integra distintas áreas del currículo, desde ciencias y matemáticas hasta lengua o tecnología, mediante actividades como el diseño de campañas, el análisis de datos o la creación de materiales divulgativos. En un contexto en el que la necesidad de sangre es constante, el programa se presenta como una apuesta sostenida por la educación en valores y la implicación social, con un mensaje claro que repiten en cada intervención «donar sangre es uno de los gestos más sencillos y con mayor impacto que puede realizar una persona».

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