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Sextas jornadas Educación y Patrimonio

El profesorado impulsa la conexión entre enseñanza y legado andalusí

El programa formativo de este año reúne a docentes en torno a la educación patrimonial, con Medina Azahara como eje de aprendizaje e identidad

Asistentes a unas de las formaciones relativas a las jornadas.

Asistentes a unas de las formaciones relativas a las jornadas. / CÓRDOBA

Víctor. R. Hita

Córdoba

Córdoba refuerza su compromiso con la educación patrimonial a través de las sextas Jornadas de Educación y Patrimonio del CEP (Centro de Profesorado, una edición que propone «Vivir Medina Azahara» como hilo conductor para profundizar en el valor formativo, cultural y simbólico del principal conjunto arqueológico omeya de la provincia. El espíritu de las jornadas parte de una convicción clara: «el patrimonio no es una mera visión o estudio del pasado; es identidad, emoción, futuro, arte y cultura», según comentan los asesores encargados de esta formación, José Moraga Campos y Francisco Ramón Merino Mesa.

Esta propuesta llega tras cinco ediciones dedicadas a temas como el arte urbano, la música tradicional, la memoria histórica o el patrimonio científico. Este curso, la mirada vuelve a Medina Azahara como una oportunidad de profundizar en su potencial como recurso didáctico. Declarada Patrimonio Mundial, la ciudad palatina se convierte en un aula abierta para comprender historia, convivencia y creatividad del pasado andalusí.

Las jornadas, por las que han pasado ya más de 50 ponentes y una participación acumulada de casi 500 docentes, combinan rigor académico y aplicación pedagógica. Los escenarios de trabajo incluirán el CEP de Córdoba, el museo del yacimiento, el propio enclave arqueológico y el conservatorio profesional Músico Ziryab.

El programa aborda temáticas diversas: los usos del agua en al Ándalus con Daniel Valdivieso; las fuentes escritas de sabios y sabias de Qurtuba con Virginia Luque; el potencial educativo del museo de sitio con Blanca Jiménez y María del Carmen Rodríguez; o la reflexión sobre Medina al Zahira —la «hermana perdida»— a cargo de Antonio Manuel Rodríguez. Además, se integra una propuesta escénica, El collar de Azahara, que entrelaza patrimonio, arte y textos de Antonio Gala e Ibn Hazm.

Las jornadas reivindican un enfoque activo: educar con patrimonio implica trabajar pensamiento crítico, competencias y sentido de pertenencia. Para el equipo organizador, «superar la visión monumental para avanzar hacia una experiencia viva y emocional» es clave para que el profesorado pueda trasladar esa mirada al aula. El objetivo es conectar al alumnado con su territorio, fomentar su participación en la conservación y fortalecer la conciencia cultural.

El cierre tendrá lugar en la propia Medina Azahara, donde Antonio Vallejo, director del conjunto arqueológico, abordará el presente y Futuro del yacimiento. «El patrimonio no sólo se visita: se interpreta, se siente y se proyecta hacia el futuro». Una idea que resume el propósito central de la iniciativa, que es formar docentes capaces de transmitir a su alumnado un vínculo vivo, crítico y comprometido.

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