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Reportaje

La FP forja la cantera para el arte sacro en Córdoba: los oficios que dan cuerpo a la Semana Santa

Córdoba refuerza la formación educativa conectada al pulso cofrade con una amplia oferta: FP, enseñanzas artísticas y nuevos cursos de especialización para orfebrería, talla en madera, dorado y bordado

Exposición de arte sacro en 2024 con trabajos de la Escuela de Arte Mateo Inurria y la Escuela Dionisio Ortiz.

Exposición de arte sacro en 2024 con trabajos de la Escuela de Arte Mateo Inurria y la Escuela Dionisio Ortiz. / Víctor Castro

VÍCTOR RH

Córdoba

En Córdoba, el arte que en primavera echa a andar por las calles, se aprende. En aulas, talleres y naves con olor a metal y madera, una red de formación -de las enseñanzas artísticas al sistema de FP- sostiene los oficios que dan cuerpo a la Semana Santa: talla, dorado, bordado, joyería, orfebrería...

La última novedad es que la Junta acaba de anunciar una convocatoria de formación complementaria extracurricular para alumnado de FP de las familias de Fabricación Mecánica, Madera, Mueble y Corcho y Textil, Confección y Piel, con seis líneas específicas en orfebrería (monumental y de pequeño formato), talla y dorado en madera, y bordado en oro (iniciación y avanzado), prevista fuera del horario lectivo. Su objetivo es «meter a los jóvenes en taller», destaca la Junta de Andalucía, con pymes del sector y proyectos reales; además, ya se han diseñado tres cursos de especialización en orfebrería, madera y bordado, y se han elevado estándares de competencias para reconocer oficialmente estos perfiles.

Escuelas de Arte

Este impulso dialoga con una tradición docente que en Córdoba tiene nombre propio. En la Escuela de Arte y Superior de Diseño Mateo Inurria, el itinerario que conecta con imaginería y ajuar procesional incluye los ciclos de grado superior de Técnicas Escultóricas en Madera y en Piel, de Gráfica Publicitaria, Ilustración, Fotografía, Animación, Mobiliario y los estudios superiores de Diseño Gráfico. La escuela subraya, además, un rasgo único: Técnicas Escultóricas en Piel (cordobán y guadamecí), son seña de identidad de la ciudad. «Somos, en piel, una especialidad singular; aquí el alumno sale sabiendo crear y también restaurar», resume el maestro de taller José Rodríguez, que destaca los módulos de restauración de madera y piel incorporados al pasar estos ciclos a nivel superior.

Práctica realizada por una alumna de la Escuela Dionisio Ortiz.

Práctica realizada por una alumna de la Escuela Dionisio Ortiz.

La dimensión gráfica también encuentra cruce con lo cofrade: cartelería, publicaciones, diseño de identidades y audiovisuales que acompañan a hermandades y talleres. La Escuela Mateo Inurria mantiene dos líneas de Diseño Gráfico y una oferta que atrae a alumnado de muchos lugares; el centro tramita la ampliación de Enseñanzas Artísticas Superiores a Diseño de Interiores, un puente con la escenografía de cultos y procesiones.

Por su parte, la Escuela de Arte Dionisio Ortiz (EADO) es una fragua decisiva. Su oferta conecta de forma directa con el arte sacro, ya que imparte el grado medio de Procedimientos de Orfebrería y Platería y el grado superior de Orfebrería y Platería Artísticas, junto al de Ebanistería Artística, Moldes y Reproducciones Escultóricas, Encuadernación o Cerámica. «Aquí preservamos técnicas inmemoriales: repujado y cincelado, movido, engaste…; ese ‘lenguaje’ manual no lo sustituye ninguna máquina», explica el profesor de este centro, Juan Delgado, que recuerda la dureza y belleza del oficio y cómo «un buen joyero se forma durante años, de banco en banco».

Plasmar el arte

En los talleres de la Dionisio Ortiz, el aprendizaje sigue siendo corporal: se golpea sobre pez para dar volumen en joyería, se seguetea durante horas, se pule al fuego y se monta piedra a piedra. Esa ‘gimnasia’ de precisión nutre a la industria del Parque Joyero y a los talleres de orfebrería sacra. La escuela, además, mantiene actividad continua: celebraciones de San Eloy, jornadas de repujado y cincelado o mercadillos y proyectos de innovación que conectan tradición y técnica.

El mapa, en suma, dibuja cantera y continuidad. Por un lado, nuevos cursos de especialización y una vía de acreditación de competencias que aspira a reconocer el saber de los talleres; por otro, dos escuelas de arte que conservan y actualizan el repertorio material de la Semana Santa: madera y dorado, metal y bordado, piel y papel, junto a la gráfica que lo nombra. La idea de fondo es sencilla: formar para permanecer. De la mano de maestros y docentes, que ofrecen su sabiduría, el oficio encuentra relevo y el patrimonio, futuro.

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