Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Reportaje

Matemáticas que se tocan y cuentan

El IES Guadalquivir desarrolla ‘Laboramat’, un proyecto educativo apoyado por EduCaixa que se lleva a cabo en 1º de la ESO con metodología manipulativa, cuaderno de campo y evaluación del proceso en este centro

Alumnos del IES Guadalquivir que se están beneficiando de este proyecto.

Alumnos del IES Guadalquivir que se están beneficiando de este proyecto. / Córdoba

Víctor RH

Córdoba

Decir ‘Laboramat’ es sinónimo de originalidad en las matemáticas para hacer de ellas una experiencia tangible, cercana y significativa. En el IES Guadalquivir de Córdoba capital el aula se convierte en un laboratorio de aprendizaje donde manipular, registrar, contrastar y explicar forman parte de la rutina.

El proyecto, apoyado por EduCaixa de Fundación la Caixa, se centra en 1º de la ESO y trabaja con grupos reducidos de alumnado, guiados por dos profesoras -Paloma Puerto Moyano y Ángela Roldán Cuesta- que han apostado por una transformación metodológica sostenida en el tiempo.

La meta es clara: mejorar la motivación y el rendimiento con metodologías activas y contextualizadas, apoyadas en materiales manipulativos y en un diseño de evaluación que mira el proceso, no solo el resultado final.

Para ello, cada estudiante compone su propio cuaderno de campo, a partir de fichas que van completando: describir el reto, anotar los pasos, justificar decisiones, extraer conclusiones… Esta herramienta, sencilla y potente, ayuda a elevar el compromiso con la tarea y visibilizar el progreso individual.

El laboratorio se está dotando con mobiliario específico, juegos y recursos didácticos; y con fichas y cuestionarios antes y después de los bloques de trabajo para recoger evidencias. El objetivo es aumentar el interés por las matemáticas tras pasar por ‘Laboramat’. Se quiere lograr que el alumnado participe activamente, reforzar hábitos de cooperación y la explicación entre iguales. A la vez, el equipo docente busca consolidar una línea común de centro, con difusión de materiales y organización del uso del espacio.

Colaboración con los colegios

El proyecto no se entiende sin redes y tránsito educativo: el instituto se coordina con los colegios adscritos (CEIP Albolafia, Gloria Fuertes, Federico García Lorca y Jerónimo Luis de Cabrera) para alinear criterios y compartir información del alumnado recién llegado a la ESO. Esta coordinación -con reuniones periódicas y acuerdos metodológicos- facilita la continuidad entre etapas y permite ajustar tareas, ritmos y apoyos. En paralelo, ‘Laboramat’ se nutre de formación y contraste profesional externo y la prueba diaria que superan sesiones y materiales.

La dimensión experiencial se completa con actividades vertebradoras del curso: la presencia en la Feria de la Innovación con un stand de ‘Laboramat’, o la implicación del alumnado en el Canguro Matemático con motivo del Día de las Mates; que ayudan a conectar aula, centro y comunidad. Todo ello refuerza la idea de que aprender matemáticas es hacer, dialogar, verificar y compartir. En el análisis del proyecto, las docentes subrayan que ‘Laboramat’ tiende a ser un espacio innovador para mejorar motivación, rendimiento y convivencia. La manipulación contribuye a atender la diversidad y generar aprendizajes significativos. La percepción del conjunto de la comunidad educativa es positiva y el respaldo organizativo ha sido clave para arraigar la propuesta. «Está siendo muy bien acogido por todos».

Reto pedagógico

La valoración pedagógica es una declaración de futuro. «Supone un gran reto, el acompañamiento nos ha ayudado a focalizar y encontrar el camino», señalan. ‘Laboramat’ deja un punto de partida sólido: un espacio creado, materiales en marcha, instrumentos de evaluación afinados y una red de tránsito con los colegios que seguirá creciendo. Por su parte, el respaldo de EduCaixa sirve de impulso para fortalecer un proyecto que tiene su mayor valor en esa práctica diaria que convierte las matemáticas en experiencia que se toca, se piensa y se cuenta.

Un gran impulso para la etapa de Secundaria

La alianza con EduCaixa sirve para ordenar la teoría, contrastarla en el aula y abrir nuevas vías de desarrollo. Las docentes destacan el valor de contar con guías basadas en evidencias como punto de apoyo, al que se han sumado «formaciones específicas y mentorías que nos han ayudado a focalizar en nuestro camino». El proyecto se refuerza, además, con la comunidad profesional: reuniones con Didáctica de las Matemáticas (UCO) y participación en encuentros como ‘HelloMath’ y herramientas de evaluación como ‘Monk’.

El horizonte inmediato pasa por ampliar el cuaderno de campo para cubrir todos los contenidos de 1º de ESO -y, gradualmente, otros cursos-, abrir ‘Laboramat’ a otros colegios y organizar más sesiones con familias para que conozcan la metodología y el uso del espacio. «Esto nos ha supuesto un punto de partida para seguir».

No ha sido un camino exento de obstáculos: retrasos materiales, imprevistos de gasto y la dificultad de incorporar voces expertas obligaron a reajustar prioridades. Aun así, el respaldo del claustro y la implicación estudiantil garantizan el rumbo. ‘Laboramat’ ha demostrado que, incluso en contextos complejos, una propuesta bien diseñada, evaluada y compartida puede cambiar la relación del alumnado con las matemáticas y dejar una base estable.

Tracking Pixel Contents