José Carlos Gómez Villamandos (Córdoba, 1963), apura sus últimos meses al frente del Rectorado de la Universidad de Córdoba y de la Conferencia Española de Rectores (CRUE) con el sabor agridulce de la pandemia y la expectativa de la nueva Ley de Universidades y de la Ley de la Ciencia. El catedrático de Histología y Anatomía Patológica Veterinarias ha hecho de la excelencia su bandera en sus ocho años de mandato al frente del Rectorado de la UCO. En la enseñanza, a través de la innovación docente, y en la investigación, con la apuesta por las unidades de investigación competitivas, sin olvidar la internacionalización y la empleabilidad de los egresados ni la labor social de la UCO, reflejada en el papel jugado para conseguir la Base Logística del Ejército. Termina su mandato con la celebración del 50º aniversario de la UCO, el cual quiere que sea abierto a la sociedad cordobesa.

Este periódico lleva 35 años informando semanalmente de la actividad de la Universidad con un suplemento específico, ¿cómo ha cambiado la universidad en este tiempo? ¿Qué se ha conseguido fundamentalmente?

Los cambios han sido muchos y significativos en el sistema universitario español y en nuestra universidad en particular. Han sido 35 años en los que se han desarrollado tres leyes orgánicas de universidades, el plan Bolonia y la financiación FEDER para infraestructuras científicas. Todos estos cambios han sido aprovechados por la UCO para modernizarse y adquirir una mayor competitividad. Las diferentes políticas y estrategias, pero especialmente las de personal y renovación generacional, desarrolladas en los últimos años, el contar con equipamiento científico de última generación y el ir consolidando nuestra relación con el territorio y los diferentes sectores productivos nos han permitido ir escalando puestos en los diferentes ránking nacionales e internacionales.

¿Cómo describiría la universidad de hoy?

Como una universidad comprometida, consciente de la trascendencia de su actividad docente e investigadora para el desarrollo socioeconómico de Córdoba, de Andalucía y de España.

Innovación, transferencia y emprendimiento son unas constantes de su mandato. ¿Cómo se concretan?

Era necesario dar la importancia que estas actividades tienen en la universidad y su repercusión en la sociedad, actividades que tenían que constituirse como elementos estratégicos de la institución. Pusimos en marcha el programa Galileo, orientado a incentivar la transferencia, la innovación y el emprendimiento, siendo el primer programa de estas características que se desarrollaba en la UCO; creamos programas de becas orientados al emprendimiento y la relación con el sector productivo, así como concursos de ideas de empresa, etcétera. Un elemento clave era la coordinación de estas actividades. Para eso pusimos en marcha Ucoprem2 y le dimos un giro de 180 grados a Fundecor para que sirviera como elemento dinamizador de las estrategias de la UCO en estas actividades. Como en todo, la clave está en las personas y creo que ese ha sido nuestra clave del éxito, contar con profesionales de la talla de la que gestionan y dirigen estas estructuras, y la propia OTRI, de forma que todo estuviera bajo un mismo paraguas que evitara dispersiones innecesarias.

La pandemia ha sido y es un gran reto. ¿Qué ha puesto al descubierto en el sistema universitario?

La gran capacidad de adaptación y resiliencia de la universidad como institución, gracias al trabajo de las personas que constituyen la comunidad universitaria. Y también, que nos queda potencial por explotar al servicio de la sociedad si se nos dan los medios necesarios para ello.

Un gran hito del final de su mandato es del de poner las bases para la base logística del Ejército y aprovechar su potencial. ¿En qué fase nos encontramos?

En lo que es el desarrollo de la propia base, tanto el alcalde como recientemente la ministra de Defensa y altos mandos del Ejército de Tierra han señalado cuál es la hoja de ruta y fechas clave. Por parte de la UCO, estamos incrementando nuestra participación en proyectos de innovación estratégicos del Ejército de Tierra en relación con lo que supone la Base en cuanto a cambio de paradigma y funcionamiento de la logística del Ejército, así como con empresas de la industria de la defensa. Un proyecto en el que tenemos depositadas grandes expectativas es la formación colaborativa con el Ejército de Tierra de doctores en el ámbito de la ingeniería de la defensa y la seguridad.

¿Cuándo se hará efectivo el nuevo modelo de financiación de la Junta para las universidades andaluzas?

Debe hacerse en este año, aunque la prórroga del presupuesto de la Junta de Andalucía no creo que permita su despliegue completo. En breve tendremos una reunión con la Consejería para conocer los detalles y confío en que se aplique el modelo hasta donde sea posible, ya que eso hará justicia a la UCO y al esfuerzo que día a día hace su personal.

Se celebra este año el 50º aniversario de la UCO, ¿de qué forma se está tratando de implicar a la sociedad cordobesa?

Creo que el 50º aniversario de la UCO está llegando a través de muchas y diversas actividades. Por ejemplo, la Cultura, siempre abierta a la sociedad. También en el acto central que tendremos en pocos meses habrá una clara mirada a la sociedad. Tenemos una web abierta a recuerdos de todas las personas en relación con la Universidad y estos días tenemos una exposición en la Plaza de Las Tendillas que está teniendo mucho éxito, y que ahora se llevará a diversas localidades. Hay más eventos que iremos anunciando. Nuestro lema es significativo. Somos Patrimonio colectivo.

¿Se va a dar este año algún paso importante en infraestructuras universitarias?

Son varios los proyectos en marcha, en diferentes niveles de ejecución. Se ha finalizado el módulo de despachos de la Facultad de Derecho y CCEE, y estamos redactando el pliego para el concurso del proyecto de ampliación de la Facultad con un aulario. El concurso para el proyecto del edificio del Vial Norte II se publicará en breve, y servirá para dar respuesta, principalmente, a las necesidades de la Facultad de Ciencias del Trabajo. Vamos a licitar la obra de la fase inicial de la urbanización del campus de Rabanales y se iniciará en breve el montaje de un parque solar en la finca de Rabanales, una vez que ha sido adjudicado el concurso, lo que unido a un concurso público para dotar de energía solar a varios centros y el cambio a luminarias eficientes supondrá una considerable disminución de nuestro impacto medioambiental y del coste energético. Ya se está trabajando en la mejora del salón de actos de los Colegios Mayores de La Asunción, y en breve se finalizará la obra de acondicionamiento para el Instituto de Nanoquímica y se abordará la reforma del Aula Maga de la Facultad de Filosofía y Letras. Y como no, seguimos en negociación con el Ministerio de Defensa para la adquisición del acuartelamiento de la Zona de Reclutamiento, que espero podamos concluir en breve para ampliación de la Facultad de Filosofía y Letras y pulmón de crecimiento futuro de la UCO, teniendo, por si acaso, una alternativa de espacio que en breve se hará pública.

¿Está pendiente de aprobarse alguna nueva titulación o grado en la UCO para el próximo curso?

Las nuevas titulaciones de grado están sujetas al diseño del mapa de titulaciones que tiene que elaborar la Junta de Andalucía en colaboración las con universidades y que esperamos desde el 2010. Hasta ahora, solo se nos ha permitido implantar aquellos títulos autorizados previamente a esa fecha, y así lo hicimos con Fisioterapia, aprobada hace décadas pero que no se implantó hasta nuestra llegada al gobierno de la universidad, así como los grados de Cine y Cultura, Educación Social, Psicología y Gestión Cultural y, para el próximo curso, esperamos tener Biotecnología.

Este año se van a aprobar dos leyes fundamentales, la Ley de la Ciencia y la nueva Ley de Universidades, ¿cómo van a afectar a la universidad y a la investigación?

La reforma de la Ley de la Ciencia recoge y da respuesta a las reclamaciones que desde las universidades venimos planteando desde hace años y que suponen problemas estructurales que necesitan ser solucionados: la carrera profesional del investigador, actualizar la normativa de transferencia, la mejora de mecanismos de gobernanza para la coordinación y colaboración entre agentes tanto públicos como privados y disminución de la burocracia que nos asfixia. Es un primer paso importante que espero se continúe con reformas futuras y necesarias. Al borrador de esta ley le hemos presentado aportaciones desde la CRUE con el fin de mejorar el texto y dar respuestas aún más concretas, continuando con la línea de comunicación abierta que tenemos con la ministra Morant y su equipo. Y espero que no suceda como con la Ley de Convivencia de las Universidades, que una vez consensuada por los agentes fue desvirtuada en el Congreso por intereses ajenos a las universidades. En cuanto a la Ley de Universidades, es un auténtico enigma en estos momentos. Estamos a la espera de que el ministro Subirats nos concrete los cambios que va a introducir en el texto actual y/o la hoja de ruta que pretende seguir. A esta altura de la legislatura quizás lo más adecuado sea acometer reformas puntuales en gobernanza y personal que nos permitieran ganar en eficiencia y competitividad, sin entrar en hacer una nueva ley completa que, visto los antecedentes, tendría respuesta por muchos sectores.

Aunque aún le quedan unos meses como rector, ¿podría ya hacer un breve balance de su mandato? ¿Cómo quiere que se recuerde su paso por el sillón rectoral?

Aún es pronto para eso.

Y de su presidencia en la Conferencia de Rectores, ¿qué balance se lleva?

Pues he estado tres años de presidente, con cuatro ministros y equipos con los que negociar, hemos enfrentado una pandemia, el intento continuo de control por determinados agentes económicos... una experiencia muy intensa que solo se puede desarrollar con la colaboración y apoyo de las universidades. Creo que en este periodo hemos conseguido aumentar muy significativamente la coordinación del sistema y ser, casi siempre, la única voz de las universidades, atendiendo a criterios siempre académicos y universitarios, alejados de intereses partidistas, mirando a medio plazo sin dejar de estar pendientes del hoy.