Seguro que has notado que desde que llevamos mascarillas debido a la pandemia, nos cuesta entender más aquello que dicen las personas con las que interactuamos. Esta dificultad no sólo se produce porque el sonido del habla se distorsione cuando pasa a través del tejido de la mascarilla, sino también porque los humanos percibimos el habla a través del oído pero también de los ojos. Cuando alguien nos dice «bolígrafo», comprendemos la palabra porque procesamos correctamente los fonemas, pero también porque el cerebro reconstruye el sonido a partir de la forma en que percibe que se han movido los labios al pronunciarla.

Efectos secundarios de la mascarilla en el desarrollo del lenguaje de los niños

Desde que empezó la pandemia, numerosos expertos han mencionado los efectos que puede traer el uso de mascarilla en la interacción social, y también en la parte emocional de nuestros hijos, pero ¿qué efectos podría tener en el desarrollo del lenguaje? ¿Qué ocurre con los niños y niñas que están aprendiendo a hablar e interactúan continuamente con adultos que llevan una mascarilla que les tapa la boca? ¿Les podría afectar al desarrollo del habla?

"No podemos afirmar de forma tajante que en el 100% de los casos, la mascarilla produzca retrasos en el desarrollo del habla, pero mi experiencia me dice algo que por otro lado es obvio: ahora, con las mascarillas, el movimiento de los labios no se ve, y el cerebro va más a ciegas. Puede percibir el habla a través del sonido, pero no de los ojos", asegura la logopeda María Pulpón.

Los niños que tienen un trastorno de los sonidos del habla, lenguaje, de la comunicación o de la audición son los que pueden sufrir más las consecuencias, como serían los niños con TEL, TEA, hipoacusia o dislexia

El movimiento de los labios, esencial en el proceso de adquisición del lenguaje

Los niños y niñas que están aprendiendo la lengua materna, aunque no tengan ninguna dificultad o trastorno del lenguaje, se pueden ver afectados por el hecho de que los adultos que interactúan con ellos lleven mascarillas. ¿Por qué decimos esto? Sabemos que el hecho de observar los movimientos de los labios durante el habla es una ayuda clave para los niños en el proceso de adquisición del lenguaje. Así, por ejemplo, mientras que los niños hasta los 4 meses suelen fijarse en los ojos más que en los labios del interlocutor, cuando tienen entre 4 y 8 meses y están aprendiendo a balbucear se fijan más en la boca que en los ojos.

Los niños aprenden por imitación

Además, "en la medida en que los niños aprenden por modelo, y no les estamos ofreciendo un modelo completo, sino parcial, el aprendizaje se puede ver afectado", nos dice María Pulpón. "Deberíamos ir quitando las mascarillas en los colegios, el intercambio de información no es de la misma calidad, los niños se pierden en las explicaciones, y no te quiero contar los niños con déficit de atención, TEA u otros tipos de trastornos del desarrollo y de audición, estos niños son los grandes perjudicados".

Los niños ya no ven cómo vocalizan sus profesores, solo les escuchan Pexels

La mascarilla hace imposible el maternés

Padres y madres de prácticamente todo el mundo, con independencia del idioma que hablemos, utilizamos un estilo muy reconocible para hablar a nuestros bebés. Casi sin pensarlo, exageramos el tono, de forma algo musical a veces, y empleamos palabras sencillas y repetitivas. Es el maternés, un estilo de habla que llama la atención del pequeño y que, como han confirmado varios estudios, le ayuda a mejorar sus habilidades lingüísticas más allá de los primeros balbuceos. El uso de mascarillas dificulta el maternés, por tanto, esa ayuda en la mejora de las habilidades lingüísticas se ve limitada.

Qué se puede hacer para compensar el uso de mascarillas ante el desarrollo del lenguaje

Teniendo en cuenta que nuestros hijos pasan muchas horas en clase con la mascarilla puesta, ¿qué podemos hacer las madres y padres para compensar las consecuencias que ésta puede tener en su desarrollo del lenguaje? La logopeda María Pulpón nos recomienda:

1.Realizar actividades sin mascarilla

El primer paso sería que nuestros hijos, al salir del colegio, pasasen el mayor tiempo posible en actividades que no requiriesen el uso de mascarilla.

2.Hablar con ellos articulando muy bien las palabras

Cuando no nos quede más remedio que interactuar con nuestros hijos con mascarilla puesta, articular muy bien las palabras. Repetir, si hace falta, varias veces lo que hemos dicho. Y, sobre todo, preguntarles si nos han entendido.

3.Gestualizar

Si en la comunicación normal los gestos nos ayudan mucho, en una comunicación con mascarillas de por medio, los gestos manuales, corporales, de los ojos, son fundamentales.