Un equipo multidisciplinar de investigadores del Campus de Excelencia Internacional ceiA3 emitió el pasado 14 de mayo un comunicado informando a la ciudadanía de la seguridad de consumir carne de caza. En su nota, los investigadores diferencian entre la carne procedente de la caza mayor inspeccionada por los Servicios Veterinarios Oficiales antes de salir a la venta y buena parte de la carne de caza menor destinada mayoritariamente al autoconsumo. Por eso, recomiendan a la Administración realizar campañas informativas para que la población conozca realmente la realidad de la carne silvestre. Argumentan los investigadores que existen estudios que prueban que el riesgo toxicológico por metales pesados, especialmente plomo, en la carne de caza mayor (ciervo y jabalí) es bajo cuando se considera el consumo de la población media investigada y que solo se elevan en parte en la población cazadora y en casos excepcionales. Además, insisten en que "el consumo de carne de caza debería potenciarse, ya que se trata de un producto natural y con un elevado valor gastronómico".