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271.000 millones: el impacto económico de la desigualdad

La igualdad de género en España avanza, pero el país tardará 36 años en cerrar la brecha

El índice ClosinGap sitúa la paridad en el 65,9% y señala que el impulso llega principalmente del empleo público, mientras la conciliación sigue rezagada: las mujeres dedican 3 horas más al día a cuidados que los hombres

Una mujer trabaja en una oficina.

Una mujer trabaja en una oficina.

Sabina Feijóo Macedo

Sabina Feijóo Macedo

Barcelona

La igualdad de género avanza en España, pero a un ritmo mucho más lento de lo esperado. El país ha alcanzado el 65,9% de paridad, según el último índice ClosinGap. Aun así, harán falta 36 años para cerrar la brecha entre mujeres y hombres. Y, ¿por qué avanza tan lento? Pues porque cuando se observa quién está detrás de ese empuje, el foco recae sobre el sector público, que avanza a un mayor ritmo que el sector privado.

Con motivo del 8M, Día Internacional de la Mujer, estas son las principales conclusiones del cuarto Índice ClosinGap, elaborado por 14 grandes empresas españolas junto con la consultora PwC, que cuantifica la evolución de la igualdad de género a través de cinco grandes categorías: Empleo, Educación, Conciliación, Digitalización y Salud y Bienestar. Así, si el índice, que entiende el 100% como igualdad plena, refleja una brecha del 34,1% por cerrar.

El empleo público impulsa el avance de la igualdad

Dentro de esos cinco pilares, el que explica en mayor medida el avance es el ámbito del empleo, que mejora 1,8 puntos porcentuales en el último año hasta rozar el 70%. Dentro de esa mejora, resulta decisivo el salto en el liderazgo femenino en la Administración General del Estado, que se sitúa ya en niveles cercanos a la paridad.

En concreto, la presencia de mujeres en puestos directivos públicos alcanza el 94,5% del indicador, tras un fuerte incremento tanto en términos absolutos como relativos. Así, el informe resalta que el número de mujeres en estos cargos ha crecido con intensidad, pasando de 143 en 2024 a ser 170, lo que supone un aumento del 19%, mientras que el de hombres ha descendido un 12%, estrechando una brecha que históricamente había sido significativa.

"Lo que nos dice este resultado es que hay margen para ser más ambiciosos en nuestros objetivos" trasladan desde Closingap a 'activos', el suplemento económico de Prensa Ibérica. "Si podemos ver mejoras de esta magnitud en un año en algunas áreas, significa que el ritmo actual de progreso —que proyecta 36 años para cerrar la brecha— no es una ley inamovible" aseguran.

La conciliación sigue siendo el gran freno

El problema es que este progreso no es generalizado. Más bien al contrario, puesto que el índice refleja que la igualdad avanza apoyada en un solo pilar, mientras otros ámbitos evolucionan con más dificultad o incluso retroceden.

Es el caso de la conciliación, que continúa como la categoría más rezagada, con un nivel de paridad del 44,2%, tras una reducción de dos décimas porcentuales. Este deterioro se debe a un empeoramiento de la variable del tiempo dedicado al ocio, que ha caído del 92,9% al 74,5%, lo que sognifica que las mujeres siguen teniendo menos tiempo libre que los hombres.

En concreto, las mujeres dedicarían 3,2 horas más que los hombres a tareas del hogar y cuidados diarios, segun datos de un informe impulsado por Repsol desde la organización. Y es que, "mientras la corresponsabilidad no sea una expectativa cultural y empresarial, seguiremos viendo estos retrocesos. Porque no se trata solo de tener permisos disponibles, sino de crear entornos donde tomarlos no penalice la carrera profesional de nadie, independientemente de su género" subrayan.

Las mujeres, minoría en carreras STEM

Otro pilar que ha empeorado respecto al año anterior tres décimas es el de la educación. Y en concreto, lo hace por la disminución relativa de la presencia de mujeres en carreras de Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM), donde el indicador de igualdad se situa en un 39%. Es decir, que si bien el número de mujeres que se apuntan a estas carreras no ha disminuido, no ha crecido al mimo ritmo que el de los hombres. Aquí, intervienen desde factores como la falta de referentes en el sector, lo que influye en las decisiones de las niñas, hasta sesgos en contratación y promoción.

Más allá del empleo, la evolución del resto de indicadores es más contenida. La salud y el bienestar muestran una ligera mejora, acercándose a la paridad, mientras que la digitalización se mantiene estable gracias al aumento de mujeres en perfiles tecnológicos, que compensa retrocesos en otras competencias digitales.

17% del PIB

Más allá del avance, el informe pone el foco en el coste económico de esa desigualdad. La brecha de género supone hoy un lastre equivalente al 17% del PIB, lo que se traduce en más de 271.000 millones de euros que la economía española deja de generar, el potencial que no se activa. Se trata de un cálculo que no mide el coste directo, si no cuánto crecería el PIB si mujeres y hombres participaran en el mercado laboral en igualdad de condiciones de acceso, tiempo de trabajo y productividad.

"Lo cierto es que sería difícil cuantificar qué porcentaje sería alcanzable a corto plazo" confiesan desde la organización. Sin embargo, el desglose el desglose del coste de oportunidad da pistas sobre dónde actuar: 8,6% del PIB en participación laboral, 6,5% en horas trabajadas, y 1,9% en productividad sectorial.

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