PLAN ESTRATÉGICO 2030

LaCaixa declara su ‘independencia’ de Moncloa en sus planes de blindar empresas estratégicas

Criteria subraya que con el Gobierno sólo tiene la relación normal y lógica por coincidir como accionistas en CaixaBank y Telefónica.

Confirma que buscará uno o varios nuevos socios para Naturgy para impulsar su crecimiento y cierra la puerta a un acuerdo con el fondo IFM.

Sede de CriteriaCaixa y de la Fundación Bancaria LaCaixa.

Sede de CriteriaCaixa y de la Fundación Bancaria LaCaixa. / CriteriaCaixa

Criteria, el brazo inversor de la Fundación LaCaixa, consagra su nueva hoja de ruta hasta final de la década. El grupo lanza un nuevo plan estratégico hasta 2030 con el que buscará disparar sus inversiones y su rentabilidad, y con el que asentará su objetivo de reforzarse en compañías de sectores que se consideran estratégicos (banca, energía, telecomunicaciones y utilities). Un grupo de industrias premium en las que se enmarca su papel protagonista y a largo plazo como gran accionista de CaixaBank, de Naturgy, de Telefónica y también de Agbar.

CriteriaCaixa, el holding presidido por Isidro Fainé y ahora comandado por Ángel Simón como CEO, ha tomado un papel protagonista en los últimos meses en las actuales sacudidas en Telefónica y en Naturgy para dar estabilidad a sus accionariados y blindar los grupos frente a la entrada de nuevos accionistas nuevos foráneos o frente la intención de salir de otros socios ya actuales. Un objetivo compartido con el Gobierno de Pedro Sánchez, que se ha movilizado para construir un escudo para grandes grupos de industrias estratégicas para el país.

Sin embargo, desde Criteria se subraya su total autonomía en el diseño de su estrategia inversora en empresas estratégicas y descarta que haya una acción conjunta con el Gobierno. La estrategia del grupo es independiente del Gobierno, según subrayan fuentes del grupo en el día de la presentación de su nuevo plan estratégico 2025-2030. Desde la compañía se apunta que el diálogo con el Ejecutivo es el normal y lógico entre accionistas, pero que no hay nada más allá. Criteria y el Gobierno comparten accionariado en CaixaBank (en la que el Estado está presente a través del FROB tras la absorción de Bankia) y en Telefónica (en el que la estatal SEPI cuenta ahora con una participación del 10% para contrarrestar la entrada de Arabia Saudí en la teleco española).

Un nuevo plan para Naturgy

Criteria identifica la activación de un plan de creación de valor para Naturgy como una de las ‘macroinicitivas’ de su nueva hoja de ruta para el próximo lustro. Un plan a largo plazo para impulsar el crecimiento de la primera gasista y tercera mayor eléctrica española, en la que quiere tener una clara influencia y participación en la gestión de un grupo clave en su cartera de inversiones y con vocación de entenderse con el resto de accionistas. Un plan que será "encargado al management actual" de Naturgy, ha subrayado el consejero delegado de Criteria, Ángel Simón, en el acto institucional de presentación del plan, refrendando el apoyo a la dirección de la energética comandada por el presidente Francisco Reynés.

Criteria trabaja en la búsqueda de una nueva reordenación del accionariado de Naturgy tras la renuncia del grupo energético Taqa, controlado por el emirato de Abu Dabi, a entrar como nuevo gran socio del grupo español. El brazo inversor de la Fundación LaCaixa activará la búsqueda de otras alternativas para dar estabilidad al capital de la energética con uno o varios nuevos socios para sustituir a los fondos de inversión que quieren salir del accionariado de Naturgy.

Desde el holding se anticipa que se buscan accionistas estables que alineados con el plan a largo plazo de la empresa, que pasa por impulsar el crecimiento del grupo y generar valor, y en ningun caso trocear por trocear el grupo (la energética hace dos años un proceso de segregación en dos compañías, denominado Proyecto Géminis, que finalmente se frenó por la crisis energética y el rechazo del Gobierno). El brazo inversor de LaCaixa apunta que se exploran todas las alternativas con el objetivo de encontrar una solución lo más pronto posible que pase por compartir la gobernanza del grupo con otro gran accionista. Criteria es actualmente el mayor accionista de Naturgy, con el 26,7%. "Nos gusta tener equilibrio y entendernos con los otros accionistas", ha subrayado Simón.

CriteriaCaixa quiere nuevos socios estables para la energética que sustituyan el fracasado intento de Taqa y que sirvan para facilitar la salida de los fondos CVC y GIP del capital de Naturgy una vez cumplido su ciclo inversor en la empresa. La compañía está abierta a cualquier tipo de accionista que dé estabilidad, con preferencia a que se trata de socios industriales y no financieros. Criteria cierra la puerta a la posibilidad de alcanzar un acuerdo para compartir el control de la compañía con el fondo australiano IFM, que ya es accionista de Naturgy con un 15% del capital.

Criteria no ha recibido ninguna propuesta ni acercamiento por parte de IFM para establecer un nuevo equilibrio de poder como alternativa al fiasco de la operación de entrada de Abu Dabi. CriteriaCaixa pretende ejercer el papel protagonista que le corresponde como primer accionista de Naturgy (con un 26,7% del capital) y buscará nuevas soluciones para la estabilidad de la compañía, pero desde el entorno de LaCaixa se enfría un posible acercamiento con IFM para esta tarea.

De Telefónica a... ¿Talgo?

CriteriaCaixa lleva tiempo reivindicándose como el último bastión inversor español con vocación industrial, de socio estable y a largo plazo, y con interés en seguir creciendo en este ámbito. En los últimos meses Criteria se está confirmando como gran escudo de empresas estratégicas españolas para blindar su autonomía y para protegerlas frente a intereses foráneos o de escenarios de inestabilidad accionarial.

Aunque se reafirme la independencia de criterio en el desarrollo de su estrategia, existe una confluencia de intereses con el Gobierno en cuestiones de Estado con el Gobierno. El holding de la Fundación LaCaixa se ha movilizado en pleno terremoto accionarial de Telefónica, elevando su participación hasta el 5% y con la aspiración -oficialmente no anunciada- de elevar su presencia hasta el 10%, igualando el paquete del grupo público SEPI, comprado para contrarrestar la entrada Arabia Saudí a través de Saudi Telecom con el objetivo de alcanzar un 9,9%.

En paralelo, en los mercados financieros se coloca al grupo comandado por Isidro Fainé como uno de los posibles participantes en la eventual contraopa que busca impulsar el Gobierno para blindar al fabricante ferroviario Talgo frente a la adquisición pretendida por la húngara Magyar Vagon. Desde Criteria se apunta que la de Talgo es una de las posibilidades de inversión que están sobre la mesa, aunque anticipando que no todas las operaciones que se estudian salen adelante.