La escalada experimentada por el interés de las letras del Tesoro continúa. Los títulos a 9 meses han marcado en la subasta de este martes un rendimiento marginal del 3,810%, la cota más elevada desde 2013, cuando se lanzaron los títulos a este plazo. Los de tres meses, el 3,531%, se han situado al nivel de hace casi 12 años. Y todo ello después de que la semana pasada, las letras a 12 meses se acercaran también al 4% a medida que se aproxima una nueva reunión del Banco Central Europeo (BCE) a finales de este mes en la que podría volver a incrementar el precio del dinero que, en un año, ha pasado del 0% al 4%.

El Tesoro ha colocado en la subasta de este martes un total de 1.980,39 millones de euros en letras a tres y nueve meses. El aumento de la rentabilidad contrasta con el de los depositos de los grandes bancos que, en mayo, se situó en una media del 1,65% en los nuevos contratos. Los títulos del Tesoro aumentan mes a mes su rentabilidad y la demanda de los inversores supera ampliamente el importe colocado en los mercados. En la subasta de este martes las peticiones se han acercado a los 5.000 millones de euros, más del doble de la cantidad adjudicada.

El departamento dependiente del Ministerio de Asuntos Económicos ha colocado 459,32 millones de euros en letras a tres meses, frente a una demanda de más de 1.855,42 millones de euros, y el interés marginal ofrecido se ha situado en el 3,531%, por encima del 3,263% de la subasta previa y el porcentaje más alto desde noviembre de 2011.

En las letras a nueves meses, el Tesoro ha adjudicado 1.521,07 millones de euros, por debajo de los 2.876,15 millones solicitados por los inversores, a una rentabilidad marginal del 3,810%, también superior al 3,490% ofrecido en la emisión previa del pasado 13 de junio y el nivel más alto registrado, teniendo en cuenta que esta referencia se lanzó en febrero de 2013.

La mejora de los intereses ofrecidos, en línea con las últimas subidas de los tipos de interés por parte del BCE, ha mantenido el apetito inversor de los mercados por los títulos españoles. Los inversores particulares están mostrando gran interés por la compra de deuda, principalmente a corto plazo, dada su alta rentabilidad, que ha ido creciendo desde inicios de 2022, especialmente en el caso de las letras a más corto plazo.

Entre abril del año pasado y el de 2023 el importe de letras adquirido por los inversores particulares se ha multiplicsado casi por 1.000: desde los 14 millones de euros de abril del año pasado a los 13.206 millones del pasado abril. Y de suponer el 0,02% de los tenedores de este tipo de títulos a corto plazo (hasta 12 meses), al 18,38%. 

La avalancha de inversores particulares empezó a crecer a partir de la subida de los tipos de interés por parte del BCE en julio del año pasado. La ten dnecia se mantiene al alza dadas las perspectivas de nuevos incrementos. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, ya advirtió recientemente de que la inflación en la zona euro es demasiado alta y lo seguirá siendo durante demasiado tiempo, señalando que "es poco probable" que pueda declararse en un futuro próximo que los tipos de interés hayan tocado techo.

Tras esta subasta, el Tesoro volverá a los mercados de deuda el 20 de julio, con una emisión de bonos y obligaciones del Estado, con la que cerrará el mes de julio.