Ahorro

Los depósitos rozan ya el billón de euros a la espera de que la banca suba sus tipos

Los fondos que las entidades guardan de los hogares han aumentado un 17% durante la pandemia pese a no estar remunerados

Sede del Banco de España en Madrid.

Sede del Banco de España en Madrid. / EFE

Pablo Allendesalazar

Los hogares españoles tienen ya casi un billón de euros depositados en los bancos. En concreto, 997.446 millones al cierre de julio, un 0,24% más que en junio (2.464 millones), un 5,7% más que un año antes (54.500 millones) y un 17% más que antes de la pandemia (144.200 millones), según los datos publicados este viernes por el Banco de España. Los de las empresas también subieron: un 6% interanual, hasta los 312.000 millones. Y todo ello a la espera de que las entidades financieras comiencen a pagar un interés por el pasivo en los próximos meses, al calor de las subidas de tipos con que el Banco Central Europeo (BCE) trata de combatir la espiral inflacionista.

Los españoles tienden a tener un perfil conservador con sus ahorros. Prueba de ello es que no han dejado de aumentar el dinero que tienen guardado en los bancos en los últimos años pese a no recibir apenas rendimiento, lo que en la práctica suponía una pérdida de poder adquisitivo con relación a una inflación que, aunque poco, iba creciendo. Entre 2009 y 2019, así, el IPC fue de media el 1,3% en la zona euro. El tipo medio de los depósitos en España, por su parte, lleva por debajo de esa cota desde febrero de 2015. De hecho, está por debajo del 1% desde agosto de aquel año y por debajo del 0,1% desde febrero de 2020. En junio, último dato disponible, se situó en el 0,04%.

Con todo, el fin de los depósitos sin remuneración está cada vez está más cerca. Así lo reconocen desde hace meses las grandes entidades financieras españolas, que se preparan para comenzar a pagar de nuevo por el pasivo a partir de la vuelta del verano, si bien de forma gradual en el tiempo y limitada en cuanto a tipos de interés y clientes beneficiarios. Y así lo ha destacado también el Banco de España en un reciente informe: "Es previsible que las entidades financieras, compitiendo por la captación de fondos, comiencen a incrementar la remuneración de los depósitos en los próximos meses".

Ligados al BCE

La remuneración del pasivo está íntimamente ligada al precio del dinero que fija el BCE. En julio de 2008, en los albores de la anterior crisis, su tipo de intervención estaba en el 4,25% y las entidades españolas pagaban un 4,2% de media los depósitos a los hogares en un contexto de estrecheces de liquidez tras el estallido de las hipotecas 'subprime' en Estados Unidos el año anterior. A partir de entonces, la autoridad monetaria comenzó a bajar tipos para salvar la unión monetaria del euro y la remuneración del ahorro bancario se derrumbó en consecuencia. 

El tipo de interés oficial se redujo al 0% en marzo de 2016. Además, en junio de 2014 el BCE comenzó a cobrar a los bancos por guardarles el dinero (la conocida como facilidad de depósito, que llegó a situarse en el -0,5%), en lugar de pagarles por ello. La remuneración de los depósitos se desplomó y en la práctica es básicamente imposible conseguir una retribución por los ahorros por esta vía desde hace más de cinco años. El endurecimiento de la política monetaria para combatir la espiral inflacionista, sin embargo, va a dar un giro a esta situación. 

Tipos al alza

El BCE subió los tipos en 0,5 puntos a finales de julio, el primer incremento del precio del dinero en 11 años, el mayor en más de dos décadas y el doble de lo que había anticipado. Además, una de las integrantes más influyentes de su comité ejecutivo, la alemana Isabel Schnabel, adelantó la semana pasada que la autoridad monetaria podría aprobar una subida similar en septiembre y que en las reuniones posteriores habrá alzas adicionales

La primera consecuencia es que a los bancos ya no les cuesta dinero dejar el dinero en el BCE, de ahí que, anticipándose a ese movimiento, hayan dejado de cobrar a sus clientes empresariales. En junio, se comprometieron a abonar a las compañías un interés medio del 0,33% por sus nuevos depósitos, cuando en mayo les cobró el 0,09% y a principios de año, el 0,24%. En septiembre es previsible que el banco central comience a pagar a las entidades por guardarles el dinero, con lo que el sector comenzará a tener un incentivo para pagar a su vez a sus depositantes.