Responsable de Comunicación y Márquetin del ITE. Ignacio Casado, con una prolongada trayectoria en el campo de la innovación, asegura que «la digitalización es necesaria, aún más en el sector energético que incorpora numerosas variables». Una energía que, además, debe ser sostenible y capaz de combatir el cambio climático.

Ignacio Casado, responsable de Comunicación y Márquetin del Instituto Tecnológico de la Energía (ITE), reflexiona sobre los múltiples factores y desafíos que convergen en el proceso de transformación energética.

 

P: ¿Qué necesita una empresa, actualmente, para ser competitiva en el sector estratégico?

R: El sector energético está generando grandes oportunidades, pero es importante y muy interesante que las empresas tengan sus líneas estratégicas claras y bien definidas para que se puedan desarrollar a fondo.

Por otro lado, contar con un equipo cualificado y con cierto grado de capacidades tecnológicas, dentro de las posibilidades de cada empresa, es necesario para ofrecer una mayor grado de innovación en su actividad. Diferenciarse y trabajar con objetivos específicos es primordial y, en nuestra opinión, el apoyarse en el desarrollo tecnológico es fundamental.

En nuestro caso, en el Instituto Tecnológico de la Energía (ITE) trabajamos como socio tecnológico aportando conocimientos y transfiriendo tecnología a aquellas empresas que por tamaño o por decisión estratégica necesitan un valor añadido. Nuestras cuatro grandes líneas estratégicas son movilidad sostenible, almacenamiento energético, redes del futuro y economía circular y sostenibilidad.

 

P: ¿Puede sobrevivir una empresa que no se sume al proceso de transformación digital?

R: Va a ser muy complicado, pues la digitalización es necesaria y más aún en el sector energético en el que se están incorporando diferentes variables energéticas que deben ser gestionadas e integradas en los sistemas actuales de generación y consumo.

Tenemos que ser capaces de desarrollar un sistema energético gestionable, flexible y eficiente y esto solo podemos conseguirlo mediante la transformación digital. Precisamente, en ITE, a través de «Gamma», nos centramos en el análisis y el tratamiento del dato energético. No solo debemos ser capaces de tomar el dato, sino que debemos entenderlo y saber aplicarlo de manera eficaz.

P: ¿Cómo impulsan la innovación y el desarrollo tecnológico en las empresas con las que trabajan?

R: Detectando las necesidades del sector, analizando las tendencias tecnológicas y poniendo a su disposición todas las capacidades del ITE, ya sean los laboratorios de certificación de producto dotados con tecnología punta e infraestructuras innovadoras, así como ofreciendo nuestras plantas piloto: Hidrógeno, Digitalización Energética, Baterías y Economía Circular, capacidades obtenidas gracias al apoyo del Ivace.

Nuestro valor es la transferencia de tecnologías y conocimientos, contamos con más de 25 años de experiencia y una plantilla de más de 100 personas altamente cualificadas que formamos un centro con una clara vocación de apoyo a las industrias.

Laura, investigadora del último proyecto disruptivo del ITE, ‘Watch Plant Project’. ED

P: ¿A qué retos se enfrenta el ITE en los próximos años?

R: A muchos. Una de las situaciones que más preocupan a la sociedad y al ITE es el cambio climático. En este sentido, estamos aportando todo nuestro conocimiento para que la transición energética sea, cada vez, más real. Nuestro compromiso con el medio ambiente y la sostenibilidad es inamovible.

De hecho, estamos trabajando en toda la cadena de valor del «hidrógeno verde», desde el desarrollo de nuevos materiales y componentes hasta su generación y consumo final.

También trabajamos en toda la cadena de valor de las baterías, desde los materiales que las componen hasta su segunda vida y reciclado pasando por los módulos y batterypacks, así como la electrónica que las gestiona (BMS).

Estas dos líneas de trabajo impactan directamente sobre la sostenibilidad, ya que favorecen la electrificación de los procesos productivos y actúan directamente sobre la descarbonización de los sectores, uno de los mayores retos sobre el que trabajar en los próximos años.

 

P: ¿Qué departamentos del ITE han crecido más en los últimos años y qué servicios son los más demandados?

R: Hemos crecido sustancialmente en todos las áreas de actividad. En estos últimos años hemos desarrollado más de 220 proyectos de I+D+i y trabajado con más de 2.000 clientes. Hemos incrementado nuestra actividad en las áreas de Redes InteligentesDigitalización Energética.

Por otro lado, áreas como la de Química Aplicada y nuevos materiales aplicados en el ámbito del almacenamiento energético y el Hidrógeno se han convertido en dos de nuestras principales líneas de trabajo y, a su vez, nos han proporcionado la posibilidad de desarrollar varias plantas piloto como «Gamma» y «Circulara Carbon».

 

P: ¿Qué mejoras aporta Fauri a sus clientes?

R: El proyecto Fauri ha trabajado en la obtención de un modelo de flexibilidad agregada de usuarios finales en el entorno de las redes inteligentes, que han convertido a los consumidores en prosumidores.

Esto se ha conseguido con esta herramienta de agregación de los recursos distribuidos de las instalaciones y/o usuarios finales, evalúa los modelos de participación en mercados eléctricos y servicios de flexibilidad a través del agregador de recursos distribuidos.

También sirve como plataforma de gestión energética local capaz de interactuar con la instalación o usuario final mediante un sistema de monitorización central. Por último, valida el uso de sincrofasores, conoce su potencialidad y permite entender los requerimientos en materia de comunicaciones y gestión de la información para su aplicación y despliegue en redes inteligentes.

En definitiva, hemos desarrollado una plataforma inteligente para mejorar la flexibilidad del sistema energético que reduce costes y optimiza consumos y que está a disposición de las empresas.

 

P: ¿Cuál es la importancia de organizar ciclos de conferencias como los i-Talks?

R: Son esenciales porque suponen una oportunidad para el sector tecnológico y energético en cuanto a intercambio de conocimiento y transferencia de resultados a las empresas.

Son un foro en el que el ITE siempre trata de estar presente, sobre todo porque pensamos que son una buena manera de hacer llegar a la industria nuestros resultados en I+D+i.

 

P: ¿Qué pueden aportar los i-Talks a los agentes del sector?

R: Visibilidad, experiencia, testimonios interesantes, visiones distintas que ayudan a reflexionar, una gran variedad de estímulos que nos permiten crecer y profundizar en la competitividad de las empresas.