El Banco de España es con diferencia el organismo público económico que goza de mayor autonomía en el país, pero todo es susceptible de mejorarse. Así lo entiende su gobernador, Pablo Hernández de Cos, que ha reclamado este martes que su institución cuente con una independencia aún mayor respecto al Gobierno de turno durante su comparecencia ante la comisión para la auditoría de la calidad democrática, la lucha contra la corrupción y las reformas institucionales y legales del Congreso de los Diputados.

El alto funcionario ha recordado que el nombramiento del gobernador es una facultad del presidente del Gobierno, como en mucho otros países, y ha defendido que "sería conveniente otorgar una mayor relevancia al Parlamento" en su elección y también en la de los otros cargos de la cúpula de la institución, como sucede con el Banco Central Europeo (BCE). "Podría instrumentarse a través de comparecencias en sede parlamentaria previas al nombramiento, o bien a través de la confirmación del nombramiento o de la idoneidad y suficiencia técnica y profesional de los candidatos propuestos", ha argumentado.

Mandato más largo

Hernández de Cos también ha propuesto alargar el mandato del gobernador y la subgobernadora, actualmente de seis años no renovables, y ha puesto como referencia los ocho años con que cuentan los miembros de la comisión ejecutiva del BCE. "Una duración superior al ciclo electoral es un elemento crucial para reforzar la independencia de las personas y, en última instancia, de la institución. Un mandato amplio puede resultar también beneficioso desde el punto de vista de la acumulación de experiencia y como determinante de la capacidad de influencia en los distintos foros internacionales", ha sostenido antes de defender el mantenimiento de la prohibición de renovación "porque anula los incentivos de las personas que ostentan la máxima responsabilidad en estas instituciones a aproximarse a quienes deciden acerca de su posible reelección".

El gobernador, asimismo, ha apostado porque las decisiones del Banco de España en materias distintas a la política monetaria, como por ejemplo la imposición de sanciones a los bancos, dejen de ser recurribles ante el Ministerio de Economía por vía administrativa y solo puedan ser impugnadas en los tribunales, algo que ya sucede en el BCE. Además, ha abogado porque las personas que se sientan en el consejo de gobierno del organismo por ocupar la vicepresidencia de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y la secretaría general del Tesoro mantenga su voz pero dejen de contar con voto.

Viejas aspiraciones

Viejas aspiracionesHernández de Cos también ha defendido la vieja idea -se llegó a poner en marcha en el 2008 pero se frustró por la crisis- de implantar en España el modelo de supervisión conocido como 'twin peaks', por el cual el Banco de España se ocuparía de la solvencia de las entidades de valores y seguros, además de la de los bancos, mientras que la CNMV se encargaría de vigilar la conducta de todas estas empresas y de velar por la protección de inversores y clientes. "Representa, en mi opinión, un esquema institucional óptimo para gestionar los posibles conflictos entre ambas responsabilidades y para mejorar la eficiencia y la eficacia de la actividad supervisora", ha sostenido. Asimismo, ha reiterado la vieja aspiración de su organismo de asumir las facultades de ejecución de la resolución de bancos en problemas, ahora en manos del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).

El gobernador no solo ha defendido mejoras para su institución. Así, ha abogado por emplear "el esquema jurídico y la experiencia" del Banco de España como modelo para el "eventual rediseño" de otros supervisores económicos que "cuentan con menos dosis de autonomía" (no los ha citado, pero como la CNMV o la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, CNMC). En esta línea, ha mantenido que "tendría sentido buscar una cierta unificación de criterios en la duración de los mandatos y su no renovabilidad entre los distintos organismos independientes en España".