El velocísimo acuerdo para subir el salario mínimo a 950 euros catapultó a Yolanda Díaz como la ministra revelación del primer Gobierno de coalición. Prefiere que se sigan dirigiendo a ella como Yolanda a cualquier pose del protocolo. “Es que estoy perdiendo el nombre con todo eso”, ironiza. Hija de sindicalista y con una larga trayectoria política al frente de IU en Galicia, la nueva titular de Trabajo asegura que le sorprendió tanta referencia a su ideario comunista en las crónicas de su desembarco en la cartera. Ahora su foto ilustra anuarios de la patronal, como la de Pontevedra, que le espera próximamente para protagonizar una de sus jornadas estelares. Ella mira la publicación y no puede evitar sonreír. Como es habitual.

-Los empresarios quieren que “la visión centralista” del despacho no le nuble respecto a cómo es el tejido productivo fuera de Madrid.

-No entra en mi cabeza plantear medidas que puedan perjudicar a una provincia que es un motor importantísimo para la economía gallega ni a Galicia en su conjunto. Conozco mi país. Ellos lo saben perfectamente.

-Hay otra foto, la del acuerdo del SMI. ¿Fue más una necesidad o tuvo mucho de declaración de intenciones ante todo lo que se decía?

-Lo importante de esa imagen no era el cuánto, sino el cómo. La propia Constitución legitima el papel de los empresarios y los representantes de los trabajadores en las decisiones que se tomen. El Diálogo Social es una herramienta de primera magnitud, bueno per se. Habrá momentos como el del SMI que termine con acuerdos y otros que no, pero habrá habido diálogo.

-Extremadura, Andalucía y Castilla-La Mancha están entre los territorios con salarios medios más bajos y son las que lideran el incremento de la recaudación por cotizaciones con la subida de 2019. Pese a que, como el caso extremeño, las afiliaciones acabaron planas. ¿De verdad que no impacta el alza del SMI?

-Fíjese si no es así, que hasta las entidades como el Banco de España y el BBVA, que preveían un impacto muy fuerte con expectativas muy duras, han tenido que rectificar. No hay ningún dato que permita señalar esto. Lo que sí sabemos es que está teniendo un impacto muy positivo en las comunidades con los salarios más bajos, el caso de Galicia. Incluso la Comisión_Europea señala con claridad que es la herramienta más eficaz para atacar la pobreza laboral. La política de mejora de rentas que está llevando a cabo España es la que nos permite crecer más que la media de la UE en términos de PIB y de creación de empleo.

-Es el consumo lo que está tirando, de momento.

-Es cierto que España forma parte de la sincronía económica de la UE y hay un problema en el entorno que nos sacude y crecemos menos. Pero no estamos en la fase de destrucción de empleo. Los datos de la EPA han sorprendido a muchos.

-¿Y los del paro en febrero?

-Hoy [por ayer] es un día clave para saber cómo acabó el mes, que suele ser malo en todas las series históricas.

-Desde 2014 el paro baja en febrero...

-Como sucedió en enero, con 90.000 parados más, hay que tener en cuenta y compararlo con la elevación muy singular de la población activa, que es muy positivo.

-En cualquier caso, ¿es de las que piensa que si una empresa no puede pagar 950 euros por un contrato a tiempo completo es que no es rentable?

-Hay que hacer pedagogía en positivo. La gran mayoría de las empresas y empresarios de este país cumplen la ley y están convencidos de que necesitamos salarios y condiciones laborales dignas. Es cierto que hay mucha precariedad y empresas que compiten deslealmente, pero también es verdad que una trabajadora o un trabajador con un contrato de uno, dos, siete días o un mes difícilmente tendrá un compromiso con el proyecto. Es más, me atrevo a decir: ¿a qué empresa le interesa tener un trabajador con malas condiciones?

Yolanda Díaz, en un momento de la entrevista. Foto: CARLOS PARDELLAS

-¿Qué será lo próximo en cambiar de la reforma laboral?

-Una forma de precariedad gruesa, el culmen de una nueva forma de explotación basada en autónomos que no son tales.

-Si son falsos autónomos ya conforme a la ley, ¿por qué hay que cambiarla?

-Hay un debate doctrinal. Tanto es así, que todas la sentencias se están dictando a favor del trabajador.

-Pero también es labor de la Inspección de Trabajo, que aflora miles de falsos autónomos al año.

-El trabajo de la Inspección es ejemplar, pero debemos cambiar el marco normativo para que los trabajadores tengan que dejar de demandar, que es el principal problema que me trasladan, y ser reconocidos automáticamente.

-¿No acabarán en la economía sumergida?

-No se van a ir. La sociedad avanza mucho más rápido que la legislación. Claro que buscarán otras fórmulas.

-¿Entonces?

-Actuaremos con contundencia. Una parte importante de los autónomos en la actualidad proceden del desempleo y buscan un refugio sin un proyecto empresarial fuerte. Pero hay otra parte muy sustancial que tiene que ver con la pobreza, con la precariedad. Un autónomo en bicicleta recibiendo instrucciones no tiene ninguna autonomía.

-Si los trabajadores fueran conscientes de su vida laboral y su futura pensión, ¿ayudaría a ser más conscientes de la importancia de cotizar?

-La ciudadanía del siglo XXI tiene el derecho a acceder a toda la información. Es más, el artículo 17 de la Ley General de la Seguridad Social obliga a suministrar la información sobre nuestras prestaciones futuras.

-Sí, pero está en suspenso.

-Soy una gran defensora, porque además es posible, de, como anunciamos en la lucha contra la precariedad, poner los algoritmos al servicio de los trabajadores. Es robustez democrática y concienciación. Por eso insisto en la pedagogía y en volver a una sociedad que reconozca el valor del trabajo y ser buenos profesionales.

-¿Podrá repetirse la cercanía del SMI_entre agentes sociales con la reforma de la subcontratación? La CEOE dice que por eso no pasa.

-La cadena de subcontratación es una de esas fórmulas de huida del derecho laboral y es uno de los asuntos que se están tratando los viernes en la mesa del Diálogo Social. Conozco las preocupaciones de las patronales, de los sindicatos y el Ministerio de Trabajo, evidentemente, tiene su propia postura. Quiero ser prudente. Tenemos que intentar dar una salida a nueva forma de trabajo muy compleja y que ha dado lugar a que personal de una misma empresa tenga cinco o seis convenios diferentes.

-¿Está sobre la mesa una reducción de los tipos de contrato?

-Está en la segunda fase del acuerdo programático de Gobierno y se va a incidir en algo que creo que todo el mundo quiere: que el contrato ordinario sea el indefinido. ¿Esto quiere decir que va a haber solo una modalidad y sin temporales? Hay contratos que deben ser temporales. Quien pensó lo contrario con un modelo único, como Ciudadanos, se olvidó que la gente enferma, que somos madres... Además, no podemos obviar algún elemento de la organización de la producción.

-¿Pero los temporales pasarán a ser solo uno?

-No quiero adelantarme, pero, como mínimo, más de uno tendrá que haber por esas dos cuestiones de temporalidad. Otro aspecto que trabajaremos y que ya incluimos en el decreto “del campo” es la recuperación del fijo discontinuo. Se ha abandonado y tiene fortaleza para abordar procesos que son de temporada, no solo en el campo.

-Hablando del decreto “del campo”. ¿Por qué funcionará ahora el veto a la venta en pérdidas si en la leche, que ya existía, no lo hizo? Se sigue ofreciendo como producto reclamo.

-El producto reclamo tiene que acabar. Esto de comprar dos paquetes de pañales y que te regalen un litro de leche se va a impedir. Es un problema estructural. Lo sabemos muy bien en Galicia, donde desde el año 2013 se peleó por una ley de cadena alimentaria insatisfactoria. Hay que poner en cuestión el poder de las distribuidoras porque operan como un poder oligárquico mancillando sectores productivos. Una gran parte de la España rural está vacía, lo que nunca quiso decir que estuviera dormida. Sus movilizaciones son legítimas y justas. El real decreto visualizará aquellas empresas incumplidoras y eso será un elemento de ejemplaridad importante.

-¿Van a tener que cotizar más los autónomos para acceder a mayor cobertura de contingencias?

-De los 3,2 millones del régimen de autónomos, hay una parte con órganos societarios y unos 1,9 millones que son personas físicas, entre los que están 450.000 con alguna persona en plantilla. Tanto los grandes como los pequeños van a la base mínima. No pasa en ninguna parte. Los asalariados no pueden elegir la base. Nuestra propuesta tiene que ver con los ingresos reales, teniendo en cuenta a los autónomos que empiezan y no tienen solvencia. Será un sistema más solidario entre los mismos autónomos. Obviamente tendrá un impacto importante en la recaudación y es otro ejemplo de pedagogía sobre la importancia de cotizar para tener buenas prestaciones.

-Es, probablemente, la persona que más conoce cómo puede vivir una comarca azotada por el cierre de una térmica. ¿El Gobierno hace realmente todo lo que debe?

-Sin duda. Sé bien esa realidad. Cuando volví a Ferrol y monté mi despacho solo quedaba un amigo de mi edad. En Ferrol quedó la generación de mis padres. El Gobierno de España está actuando con rapidez y vamos a dar muchas muestras más en los próximos Consejos de Ministros.

-¿Todo puede cambiar en función de lo que suceda con el coronavirus?

-La semana que viene anunciaremos los protocolos de actuación para las empresas y, en general, el mundo del trabajo. Está todo preparado, todo listo en caso de que sea necesario. Que espero que no lo sea.

-¿Pero podría provocar una recesión?

-No quiero alarmar. Espero que no. Por ahora está todo controlado y hay que trabajar con serenidad.