En los cinco primeros meses del 2017 el número de turistas que visitaron España alcanzó los 28 millones, lo que supuso el 11,6% más que en el mismo periodo del año anterior, según la Estadística de Movimientos Turísticos en Fronteras (Frontur) publicada ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Pese a estas cifras, en el sector turístico español sigue planteándose la necesidad de dibujar un modelo sostenible que premie más el nivel de ingresos que la superación de récords. Solo en el mes de mayo, España recibió 7,9 millones de turistas internacionales, el 11,7% más que en el mismo mes del año pasado.

La estadística del INE muestra que los principales países emisores en lo que va de año fueron Reino Unido (con más de 6,4 millones de turistas y un incremento del 10,9% respecto de los cinco meses del 2016), Alemania (con más de 4 millones de turistas y un crecimiento del 7,6%) y Francia (con cerca de 3,9 millones de turistas y un aumento del 5%). La amenaza del brexit parece no haber tenido ningún efecto en el mercado británico. Reino Unido es el principal país de residencia de los visitantes, con 2.044.771 turistas, lo que representa el 25,7% del total y un incremento del 14% respecto de mayo del año pasado.

Cataluña fue el destino principal de los turistas en mayo, con el 23,8% del total. Le siguieron Baleares (21,6%) y Andalucía (14,7%). El mayor crecimiento porcentual del número de turistas se registró hasta mayo en Madrid, el 19,3% más, un total de 2,7 millones de visitantes acumulados en el año.

La vía aeroportuaria fue la que sirvió de entrada al mayor número de turistas en mayo, con más de 6,6 millones, lo que supuso un crecimiento anual del 12%. Por carretera llegaron un 7,8% más de turistas que en mayo de 2016 y por barco un 41,9% más, mientras que por ferrocarril accedieron un 7% menos. Hay que tener en cuenta el elevado peso de las islas en el turismo español.

La duración de la estancia mayoritaria en mayo entre los turistas fue la de cuatro a siete noches, con más de 3,9 millones de turistas y un crecimiento anual del 11,3%. Mientras el alojamiento hotelero creció a un ritmo anual del 7%, el de las viviendas de alquiler lo hizo un destacable 38,5%.