La prolongada caída de los precios del crudo ha acabado por pasar factura a Repsol. La petrolera española ha anunciado que registrará pérdidas de 1.200 millones de euros en el ejercicio del 2015 como consecuencia de las provisiones contables extraordinarias por valor de 2.900 millones de euros por el "continuado escenario de bajos precios del crudo y del gas". Así lo comunicó ayer la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores tras decidirlo el consejo de administración. Fuentes de la empresa destacaron que la decisión se ha tomado por un criterio "de prudencia y de rigor" y que se enmarca en la adopción de medidas similares por parte de la mayoría de compañías petroleras del mundo ante la volatilidad del precio del crudo.

Repsol precisó que "estos saneamientos podrán revertirse positivamente en las cuentas de resultados de los próximos ejercicios, cuando cambie el escenario de precios", una posibilidad que contemplan a medio plazo. La empresa estaba aplicando su plan estratégico para un periodo de cinco años con unas previsiones de un barril de petróleo en el peor escenario con un precio situado en torno a los 50 dólares. Era una previsión de las más bajas en comparación con los planes de otras compañías, pero la caída del crudo ha sido muy superior a la esperada por todos.

A pesar de las abultadas pérdidas que reflejan estos resultados provisionales (los definitivos del 2015 se darán a conocer oficialmente el próximo 25 de febrero) Repsol destacó que el beneficio neto ajustado recurrente, el que se corresponde a la marcha de los negocios de la compañía y que no incluye los resultados extraordinarios, asciende a 1.850 millones de euros, lo que supone una mejora del 8% con respecto al resultado del 2014.

RESERVAS INSUFICIENTES Esta cifra refleja la marcha del negocio de la petrolera, pero la aplicación de las provisiones mencionadas producen el abultado resultado negativo de 1.200 millones de euros. Repsol ya realizó en el tercer trimestre del 2015 unas provisiones contables extraordinarias de 500 millones de euros por la caída del precio del barril, que han resultado claramente insuficientes y que ahora se han incrementado en 2.400 más en el cuarto trimestre a la vista de la evolución de los precios de la materia prima.

La firma, además, subrayó que el resultado neto ajustado del cuarto trimestre del año, en el que los precios del petróleo ya se han movido en torno a los 30 euros, se sitúa en unos 450 millones de euros, lo que representa un aumento del 20% con respecto al último trimestre del 2014. "La gestión de los negocios en el periodo señalado se ha producido en un contexto de intensa y continuada caída de los precios del crudo y del gas", destacó la compañía. Y resaltó que en todo caso los resultados negativos se deben exclusivamente al precio del petróleo "y por ello son reversibles". Además, añadió que pese a la gravedad de la situación, la compañía ha conseguido reducir su deuda neta en más de 1.000 millones en el 2015 respecto al último trimestre del 2014.

Además de realizar las citadas provisiones, la petrolera está adoptando una serie de medidas de respuesta a esta crisis energética. En este sentido, ha decidido acelerar el programa de desinversiones no estratégicas ni vinculadas directamente al negocio del petróleo que ya había puesto en marcha durante el año 2015.