De nuevo en vísperas de un largo puente festivo suben los carburantes. De hecho, el litro de gasolina ha alcanzado esta semana los 1,427 euros, el nivel más alto desde septiembre del año pasado, según los datos del Boletín Petrolero de la UE.

Este carburante se ha encarecido un 1,2% con respecto a las medidas publicadas por la misma fuente el pasado 14 de abril. Se da la circunstancia de que esta evolución se produce en los prolegómenos del puente de mayo, en el que la Dirección General de Tráfico (DGT) prevé que se produzcan 5,5 millones de desplazamientos por carretera.

En cuanto al gasóleo, el precio medio actual es de 1,328 euros, un 0,6% superior al anunciado a mediados de abril, es el más elevado desde comienzos de marzo. No obstante, se encuentra un 1% por debajo del máximo anual de 1,342 euros, marcado a finales de febrero. Se trata del carburante más consumido en este momento. El precio actual de la gasolina es un 1,4% superior al de enero y un 1,7% mayor al de la misma semana del año pasado, mientras que el precio del gasóleo es un 2,1% inferior al de enero, pero un 1,5% superior al de la misma semana del 2013.

Con los precios actuales, llenar el depósito de un vehículo de gasolina con un depósito medio de 55 litros de capacidad cuesta 78,4 euros, cerca de un euro más que hace 15 días, frente a los 73 euros que requiere el llenado del depósito de un coche de gasóleo, 80 céntimos más.

El encarecimiento de los combustibles se da a conocer en un momento en el que el barril de crudo Brent, de referencia en Europa, acumula un abaratamiento de dos dólares en los últimos quince días, hasta 107 dólares, mientras que el Texas se sitúa en 99 dólares, cuatro dólares menos.

El sector petrolera está bajo la lupa de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). El regulador ya ha advertido de que las subidas en las cotizaciones internacionales se trasladan con velocidad a los surtidores (lo ha bautizado como el efecto cohete); mientras que las bajadas tardan en apreciarse. A este último fenómeno se le denomina efecto pluma.

A su vez, la CNMC mantiene un expediente abierto contra Repsol, Cepsa y BP y otros operadores independientes por posibles prácticas restrictivas a la competencia, como la coordinación de precios. También la CNMC lleva meses denunciado que en España se registran los precios antes de impuestos de los carburantes más elevados de la UE y que los márgenes brutos de distribución siguen al alza.

La patronal de las petroleras, AOP, destaca que las empresas por cada litro de carburante vendido se embolsan unos dos céntimos, el 1,5% del precio total. Destaca que del margen bruto de distribución que la CNMC cifra en 15 céntimos por litro hay que detraer diversos costes.