Hay unanimidad entre los analistas en que el caso de Chipre es excepcional, tanto por el tamaño del país como por su importancia económica relativa en el conjunto de países de la Unión Europea (UE). En cambio, empiezan a aparecer discrepancias sobre los efectos que tendrá este plan de rescate, que incluye la polémica quita de hasta un 9,9% en los depósitos bancarios, en los mercados, sobre todo en los valores de banca, y en la prima de riesgo de los grandes países más castigados por la crisis y las dificultades de financiación como son España e Italia. E incluso en el valor del euro.

José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney, señala un aspecto en el que coinciden la mayoría de los críticos con el plan chipriota: "Sienta un precedente, jurídico, que se carga las garantías de los movimientos de capitales, al impedir su acceso durante unos días, y la confianza en el fondo de garantía de depósitos, ya que por primera vez en Europa se ha actuado directamente sobre depósitos de menos de 100.000 euros". Díez teme que los valores bancarios se vean afectados por el temor que puede crear ese precedente. Y prevé subidas de la prima de riesgo española y de los países periféricos "porque el dinero volverá a Alemania o a otras monedas".

ALEMANIA APLAUDE EL RESCATE Precisamente los bancos alemanes son los que han celebrado más las medidas del rescate de Chipre, por lo que se supone que no temen un efecto negativo en sus valores. El presidente de la Federación de Bancos Alemanes, Andreas Schmitz, aseguró ayer, en declaraciones al diario Rheinische Post , que con este compromiso "se logra más estabilidad para la eurozona".

Schmitz, en línea con los argumentos de las autoridades europeas y el Gobierno español, recalcó que la quita a los ahorradores "debe verse como una medida extraordinaria y excepcional" aplicada a un país con un sector bancario sobredimensionado y que no se puede comprar con el de otros países europeos.

Para algunos especialistas, como Enrique García Palacio (Ahorro Corporación), "los efectos de este plan en los mercados y la prima de riesgo deberían ser pasajeros, tanto por la cantidad del rescate como por la calidad de los depósitos afectados" ya que en muchos casos se estaban ofreciendo tipos muy por encima de la media europea y en un país con una disciplina fiscal muy laxa. "De hecho, si la solución funciona, será una incertidumbre menos en el mapa financiero europeo", recalcó.

ALARMA SOCIAL De todos modos, reconoce que "aunque este plan en términos absolutos es muy poca cosa, sí que es cierto que puede provocar a corto plazo alarma social" y que esto se refleje en las bolsas, aunque espera que este efecto dure poco.

En lo que coinciden también la mayoría de analistas es que un cierre parcial de cuentas como el que se ha producido en Chipre no sucedería en España, donde ya hace años que se está ejecutando una reestructuración bancaria y hay, ahora sí, un mayor control sobre la banca.