El comportamiento "menos inflacionista" de la electricidad, los carburantes y los lubricantes han permitido que la inflación interanual se situase en enero en el 2,6%, tres décimas menos que en diciembre pasado, según el indicador adelantado del índice de precios de consumo (IPC) publicado ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El dato definitivo se conocerá el próximo 15 de febrero y, de confirmarse, supondría una moderación respecto al cierre del año pasado, que fue del 2,9%.

El 2,6% de enero supone volver a los niveles de agosto, cuando el IPC estaba en el 2,7%. Sin embargo, a partir de septiembre el indicador se disparó por la subida del tipo general del IVA (del 18% al 21%) y del reducido (del 8% al 10 %). Así, como consecuencia de este incremento impositivo, la tasa de inflación en el 2012 llegó en octubre al 3,5%. Sin embargo, a partir de noviembre el IPC volvió a bajar, con lo que con el dato de enero son ya tres meses consecutivos a la baja: en noviembre se situó en el 2,9%, cifra que mantuvo en diciembre y que en enero ha caído al 2,6%.

El descenso de la tasa de inflación en enero no estaba previsto por los expertos. Además, el INE incluyó la evolución de la tasa mensual para contribuir al análisis e interpretación de los datos. Así, los precios tuvieron un descenso del 1,4% respecto al mes de diciembre. Según fuentes del INE, esta caída mensual es la mayor desde junio de 1963, cuando el IPC bajó un 1,8%.

REBAJAS La analista de la Fundación de las Cajas de Ahorro (Funcas) María Jesús Fernández expresó su "sorpresa" porque la inflación bajara tanto en enero, ya que la previsión de su institución era que se mantuviese en el 2,9 %. Al respecto, precisó que lo que más les "ha chocado" es que descendiera la inflación en la electricidad, cuando estaba fijada una subida precios del 3 % en enero.

Por su parte, el profesor de economía de la escuela de negocios IESE, Juan José Toribio, también consideró "sorprendentemente baja" la cifra del 2,6%, ya que sus previsiones eran del 2,9%. Además, el profesor resaltó que no se entiende bien que la inflación de la luz haya bajado cuando a principios de año han subido las tarifas. En su opinión, lo que ha podido ocurrir para lograr ese 2,6% es que haya habido una campaña de rebajas en comercios y grandes superficies "más agresiva" que en otras épocas debido a la menor demanda de los consumidores por los recortes salariales.

La Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores consideró que la bajada del IPC en enero supone "un pequeño respiro" para este colectivo y señaló que sigue "apostando por incentivar el consumo para reactivar la economía", así como por "concienciar al consumidor de la importancia de apoyar a los autónomos y empresarios".

Mientras, el indicador adelantado del IPC armonizado (IPCA), que mide la evolución de los precios con el mismo método en la zona euro, se situó en el 2,8%.