Robert Redford recibe un disparo por la espalda de Paul Newman, que a su vez es abatido por Dana Elcar. Es el falso final de El golpe , un clásico del cine lleno de golpes de efecto. De hecho, el auténtico cierre de la película llega después, cuando la policía se lleva al antagonista, Robert Shaw. Redford y Newman se levantan entre sonrisas: el disparo era de fogueo, el botín es suyo y el villano no los perseguirá.

Algo parecido sucedió el lunes en el Eurogrupo, pero a la inversa. En un gesto a buen seguro premeditado, Jean-Claude Juncker, su presidente, le echó la mano al cuello, literalmente, al ministro Luis de Guindos. Esas cosas no son casuales, como prueban las portadas de todos los periódicos de ayer. El español anduvo rápido de cintura y le dio un abrazo entre sonrisas, si bien algunas fotos muestran que en un primer momento fulminó con la mirada al luxemburgués.

Al contrario que en la película, tras las risas llegó la tensión. Según el FT Deutschland , se enzarzaron en una "violenta discusión". Pero lo importante es que España ha pactado con sus socios reducir el déficit este año al 5,3%. El Ibex 35 subió ayer el 2,4%, su mayor alza del año, hasta los 8.376,8 puntos. Sin embargo, la prima de riesgo se aupó a los 333 puntos, por los posibles efectos del nuevo recorte sobre la economía. Parece, además, una partida con cartas marcadas: el recorte adicional que asumirá al Estado equiparará su esfuerzo al de las autonomías, algo que Cataluña exigía. El Gobierno se estaba dejando margen.