La conciliación de la vida familiar y laboral, y los avances logrados en la igualdad de sexos en el mercado de trabajo están en el aire con la reforma laboral del PP. El ejemplo más claro es que las madres perderán de hecho el permiso de lactancia del que gozaban junto con el padre --una hora diaria hasta que el bebé cumpliera nueve meses--, ya que el decreto impide acumular este tiempo y gozar de él junto al periodo de baja por maternidad.

Entre los recovecos del decreto, CCOO y UGT han encontrado medidas que les han alertado sobre los efectos que tendrá en logros ya conseguidos, algunos reflejados en la ley de igualdad.

Hasta ahora, la reducción de la jornada laboral en una hora diaria que pueden coger los padres --media a la entrada del trabajo y otra media a la salida-- para atender a los recién nacidos se podía acumular, lo que venía a dar un periodo de 15 días más de permiso, sumado a los cuatro meses por maternidad. La acumulación del periodo ha sido fruto de la experiencia tras los años en que las mujeres se llevaban a sus bebés al trabajo para amamantarlos. Este derecho, al que ya se acogen madres y padres, se venía regulando en los convenios colectivos.

EN LA JORNADA La reforma laboral obliga a que la reducción de jornada se haga en el día de trabajo, independientemente de las necesidades de conciliación que tengan los trabajadores, aunque deja su concreción en manos de los convenios colectivos. "Las dos medias horas al día ya no ayudan a la mujer que trabaja. Si no se pueden acumular, la tendencia será a no disfrutar de este derecho", explica la secretaria confederal de empleo de CCOO, Paloma López.

Su temor es que los convenios de empresa --el que privilegia el decreto en detrimento de los del sector-- regulen el disfrute de estos derechos con criterios productivos empresariales y no según las necesidades de los padres y madres trabajadores. Además de que algún sindicato corporativo apoye acuerdos que no contemplan la conciliación.

López también señala como discriminatorio la supresión de las bonificaciones a la contratación de las mujeres que se reincorporen al mercado laboral tras dos años de permiso para el cuidado del hijo.

LA MATERNIDAD "El Gobierno no se ha dado cuenta de que una mayor desigualdad obliga a las mujeres a tomar decisiones clave, como es retrasar la edad para ser madres, o incluso no tener hijos, y eso puede repercutir en la política de natalidad", afirmó la secretaria para la igualdad de UGT, Almudena Fontecha, para quien el PP ha dado una "patada" a la ley de igualdad.

Un informe de este sindicato sitúa las diferencias salariales entre hombres y mujeres en un 22% más a favor de los hombres, y llega a la conclusión de que las mujeres tienen que trabajar, de media, 80 días más al año que ellos para cobrar lo mismo en un empleo igual.