Los líderes de la Unión Europea (UE) prometieron ayer realizar "esfuerzos adicionales" en favor del crecimiento y el empleo, aunque no adoptaron ninguna medida para suavizar la actual política de ajustes, reducción del déficit público y saneamiento de las cuentas públicas, calificada de "necesaria". "Debemos hacer más para sacar a Europa de la crisis" y "prestar más atención a las consecuencias sociales de la crisis", afirmaron los Veintisiete en la declaración conjunta de la cumbre de la UE.

Los líderes reconocieron por primera vez de forma abierta que con la política de austeridad y ajustes no basta para salir de la crisis, pero la estrategia definida en el documento para reanimar la economía y la creación de empleo es muy genérica, sin calendarios ni medidas concretas y sin fondos adicionales a los ya previstos en el presupuesto comunitario. "Hay que reducir los déficits, pero no la inversión para el crecimiento futuro", resumió el presidente de la UE, Herman van Rompuy.

CONTRA EL PARO JUVENIL El Consejo Europeo fijó como prioridades más inmediatas la lucha contra el paro juvenil, que asciende al 22,3% de media en la UE y al 49,6% en España, y el apoyo a las pequeñas y medianas empresas. Para ello acordaron destinar los fondos estructurales correspondientes a cada país, todavía no asignados a proyectos que tengan un impacto inmediato en el "crecimiento y la creación de empleo".

Los fondos aún no utilizados por España de los que le corresponden en el actual marco presupuestario de la UE (2007-2013) ascienden a 10.712 millones de euros, según los datos de la Comisión Europea. En el conjunto de la UE, los fondos aún disponibles suman 82.300 millones. La declaración subrayó que en ningún caso se superará el techo de gasto previsto en la UE para este año y para el próximo.

Los líderes reconocieron que el crédito sigue sin fluir a las empresas, a pesar de las inyecciones masivas de liquidez del Banco Central Europeo (BCE) a la banca, y reclamaron de nuevo a los supervisores bancarios nacionales que las exigencias de recapitalización no se traduzcan en una mayor restricción crediticia. El Consejo Europeo también insistió de nuevo en que los supervisores bancarios apliquen de forma rigurosa la legislación restrictiva sobre las primas y bonificaciones de los ejecutivos bancarios, ante la persistencia de los abusos y los sueldos desmedidos en la banca.

TRATADO FISCAL Tras una última negociación al máximo nivel, los líderes de la eurozona dejaron listo para firmar en marzo el nuevo tratado de rigor presupuestario tras garantizar a Polonia una participación adecuada en las cumbres futuras de la eurozona, como había exigido el primer ministro polaco, Donald Tusk. El tratado entrará en vigor el 1 de enero del 2013, si 12 países lo han ratificado. Solo los países de la eurozona que ratifiquen el tratado tendrán acceso a las ayudas del Mecanismo Europeo de Estabilidad en caso de crisis financiera grave.

El tratado de rigor será suscrito por los 17 países de la eurozona, como pretendía Alemania, y el resto de los miembros de la Unión Europea, con la excepción del Reino Unido y la República Checa. El primer ministro checo, Pert Necas, renunció al final a participar en el tratado porque considera problemática su ratificación ante el euroescepticismo de su país.